“Coo-gobernar” significa añadirle un plus a la gestión administrativa, en aras de tratar de resolver las dificultades conjuntas

Los votantes en las próximas elecciones territoriales deben buscar candidatos que garanticen el desarrollo regional articulado, que exista un diálogo entre el gobernador y el alcalde de las ciudades capitales, como ejes centrales del desarrollo, pero sin dejar de lado las competencias de concurrencia que, desde la Gobernación debe darse para el apoyo a los otros municipios del departamento.
Estamos en una época en donde el “coo-gobierno”, entendiéndose por este como la administración de la cosa pública con base en un trabajo colaborativo y cooperativo entre las diferentes administraciones, dejando de lado los aspectos partidistas que a veces fluyen para obstaculizar la concurrencia entre gobernantes territoriales, debe ser la bandera para izar en las próximas elecciones para alcaldes y gobernadores, pero manteniendo a su vez la independencia administrativa y jurisdiccional.
“Coo-gobernar” significa añadirle un plus a la gestión administrativa, en aras de tratar de resolver las dificultades conjuntas que se presentan en el territorio, máxime cuando las fronteras son cada vez más difusas, gracias al expansionismo urbano y la movilidad de los ciudadanos entre los territorios. “Coo-gobernar” no es administrar conjuntamente la corrupción, ni limitar la acción propia de cada uno de los líderes regionales y locales.
A diferencia de la gobernanza, entendiendo por esta como la interacción entre el Estado con actores públicos y privados, el “coo-gobierno” debe ser entendido como la acción conjunta entre dos o más administraciones públicas para unir esfuerzos y capacidades en aras de aprovechar concurrencias mutuas para solucionar problemas que afectan conjuntamente a los territorios, e igualmente debe buscarse los vectores confluyentes para el desarrollo socioeconómico de los territorios.
Las tensiones y diferencias son naturales en el ejercicio de la administración y poder, se presentan tanto a en el ámbito público como privado, pero aquellas deben estar alejadas de los enfrentamientos en los medios de comunicación y solucionarse a través de un diálogo constructivo y enriquecedor, dado que el enfrentamiento mediático solo es conducente a la polarización y ruptura de las relaciones armónicas que debe darse entre los mandatarios, en aras del bien común de sus gobernados, no solo de los electores.
Por ello invito a que en este período electoral en los debates políticos se incluyan aspectos relacionados con la capacidad e intencionalidad de “coo-gobernar” por parte de los diferentes candidatos, aunque se supone que, sí por ejemplo un gobernador y un alcalde son del mismo partido, por inercia la “coo-gobernación” sería lo natural, pero, nada garantiza que esa dupla se presente.