Turismo

The Bazaar of spices
El Bazar de las Especias
6 de Marzo de 2016


El Bazar de las Especias está localizado en Estambul, segunda ciudad de la República de Turquía. Esta república se formó después de la desaparición del Imperio otomano, en 1922, con la caída del Sultán Mehmet VI y se constituyó como república.



Ajíes, plantas picantes, frutos secos y dulces.

Fotos: Daniel Mejía Cardona

Jorge Daniel Mejía Cardona


Este es un país que ha sido demasiado importante en la difusión de las culturas orientales y occidentales ya que tiene territorio en los dos continentes, Asia y Europa.


Un país de religión y costumbres musulmanas en su gran mayoría, pero que tiene las mayores libertades dentro de los demás países que profesan la religión musulmana. Localizado en parte en la península de Anatolia y el mar Bósforo, es de una belleza sorprendente, tiene sorprendentes construcciones que le distinguen y que son de gran atractivo turístico como lo es la Iglesia de Santa Sofía, obra maestra del arte bizantino, declarada patrimonio de la humanidad, el Gran Bazar y el Bazar de las Especias, de lo que escribimos hoy.


El Bazar de las Especias es una construcción en forma de L con seis puertas de entrada, cerca del famoso puente Gálata. Se construyó entre 1623 y 1624 de manera paralela a la Nueva Mezquita y situado frente al mar Bósforo, luego fue destruido por la guerra y reconstruido al lado del Gran Bazar donde se encuentra en la actualidad.  Fue diseñado por el arquitecto Kasim Agá, por orden del sultán Koca Kasim Agá al lado de la mezquita conocida con el nombre de Yemi Camil.


El mercado de las especias data de la antigüedad del siglo XIII cuando se comerciaba con ellas en Venecia.


Las especias llegaron a Turquía en el siglo XV como parte del final de la Ruta de la Seda y provenían principalmente de la India y el sudeste asiático desde Egipto y de allí a Estambul. 


En las afueras del Bazar de las Especias de Turquía se venden flores, vegetales, aves y algunos animales domésticos.


Dentro del Bazar cuando se ingresa se puede sentir, oír y observar una gran sinfonía  de colores, olores y la música que nos transporta a mundos y sensaciones reconfortantes. Cerramos los ojos y nos vemos viviendo una de esas bellas historias de Las mil y una noches.


Por cualquiera de las puertas que se ingrese se encontrarán las más diversas especias que  ofrecen los vendedores, ya sean puras, o las mezclas de las más sofisticadas, para las diferentes preparaciones de la cocina. Especias únicas para condimentar ensaladas, carnes rojas, pollo y aves de caza, hasta los más extraños pescados y mariscos. 


Delicias turcas.

Fotos: Daniel Mejía Cardona


Esa extraordinaria mezcla de olores permanece en nuestra mente por mucho tiempo.


Pueden conseguir pimienta de diferentes clases, las mejores mezclas de los famosos curries de la India, el azafrán de Irán, las más exquisitas variedades de té, la nuez moscada, los Garam Marsala tradicionales en la comida árabe y sirio  libanesa, que es un condimento compuesto de muchas especias para la comida y la gran variedad de picantes que es famosa.


De igual manera podrán comprar la más completa variedad de frutos secos como dátiles, ciruelas, almendras, castañas y pistachos, no sólo como frutos secos sino elaborados en la más extensa y maravillosa preparación de sus dulces que son famosos mundialmente.


Dentro  del Bazar pueden disfrutar de un delicioso café turco preparado con cardamomo y canela, acompañado de una rica “Backlava”, que es un dulce elaborado con una finísima pasta de hojaldre, nueces, almendras, castañas, pistachos y miel de abejas rociada con la tradicional agua de rosas, placer inolvidable para nuestro paladar. Sólo ellos lo saben hacer.


Quien llegue a Estambul debe deleitar su paladar con el famoso “Sutlac”, una especie de arroz con leche endulzado con miel, agua de azahares de naranjo, nueces y quien quiera puede añadirle canela. Es un postre ancestral turco,  que los sultanes ofrecían a sus invitados en los banquetes.


Los famosos backalava.

Fotos: Daniel Mejía Cardona


No hay que olvidar en ningún momento probar las bien llamadas “delicias turcas”, que son unos dulces en pequeños y diferentes sabores a base de harina de arroz, con almendras o pistachos.


Hoy por hoy existen muchas facilidades para visitar Turquía, pero usted toma un vuelo de Avianca, Bogotá a Madrid y de Madrid a Estambul, vuelo este último de cuatro horas o también Bogotá, Barcelona, Estambul. El idioma es el turco, la moneda es la Libra turca, el clima se maneja por estaciones y como colombianos no necesitamos visa para entrar a esta hermosa y exótica ciudad de sultanes. Como ciudad musulmana hay que tener respeto por sus costumbres, las mujeres deben llevar un pañuelo para entrar a las mezquitas, lugares de silencio y oración.


Estambul es la ciudad más poblada de Europa y considerada una de las ciudades más bellas del mundo.