Mundo deportivo

A Giro for all tastes
Un Giro para todos los gustos
26 de Octubre de 2016


La edición 100 de la Carrera Rosa, lanzada bajo el lema de “Amor infinito”, invita a los más connotados del pelotón mundial, entre ellos los colombianos.


EFE


La centésima edición del Giro de Italia, que se disputará del 5 al 28 de mayo de 2017, presenta un trayecto principalmente montañoso, empezará por las islas de Cerdeña y Sicilia y recorrerá toda la península hasta concluir en Milán con una prueba contrarreloj.


El recorrido del Giro 2017 fue presentado ayer en Milán en un evento celebrado en el Palacio del Hielo al que acudieron grandes glorias del pasado y del presente del ciclismo, como el español Miguel Indurain, dos veces ganador de la carrera rosa, o el italiano Vincenzo Nibali.


Diez años después la caravana volverá a pasar por Cerdeña, isla en la que se disputarán las primeras tres etapas, que por su altimetría deberían favorecer a los velocistas. Después los corredores pasarán por Sicilia, lo que supone un evento histórico, ya que la última vez que el Giro tocó las dos islas del país transalpino fue en 1961.


“Empecé tarde a practicar este deporte, pero lo vi muchos años por televisión. Ya podéis entender lo que es correr en esas zonas para mí, será una gran emoción”, afirmó el jefe de filas del Astana, Fabio Aru, nacido en Cerdeña.


Tras una interesante subida al volcán Etna, los ciclistas recorrerán el trayecto que les llevará hasta la línea de meta en Milán, atravesando zonas montañosas que marcaron su historia, como el Mortirolo, el Monte Grappa o el Stelvio, esta última considerada cima Coppi de esta edición.


La recta final regalará grandes subidas, con cimas que superan los 2.500 metros y que exigirán una “gran preparación física”, tal y como destacó Ivan Basso, ganador en dos ocasiones.


Pero tras los exigentes ascensos, los corredores llegarán al tramo final: la citada contrarreloj que cerrará definitivamente la contienda.


Se trata de una prueba individual de 28 kilómetros con la que los ciclistas llegarán hasta el centro de Milán, cierre histórico porque no habrá el tradicional paseo del triunfo. Será un Giro para todos los gustos.