Mundo deportivo

Passion from which she gets maturity
Pasión de la que saca madurez
23 de Octubre de 2016


El Challenger Trophy se realizará del 1° al 8 de noviembre en Sucre, Bolivia.



Hernán Vanegas 

cristina pérez uribe


El balonmano es una parte fundamental de mi vida. Es un deporte que me regaló una segunda familia; me enseñó a pensar en conjunto, a comprender y tolerar a las personas y además todos los días me demuestra que siempre hay alguien detrás, que te apoya y anima, para creer en tus capacidades”, expresó, de manera contundente la jugadora Jennifer Ramírez, una de las fichas claves de la selección Colombia juvenil de balonmano, que por estos días se prepara en la ciudad para representar al país en el certamen Challenger Trophy de la disciplina.


Centrada, juiciosa, responsable, disciplinada y con metas claras para su futuro. Así es esta joven de 17 años, quien es consciente de que no puede vivir por cuenta de esta disciplina y por esa razón va más allá de la pasión que le genera. 


Sabe que debe formarse como profesional para salir adelante y por tal motivo, actualmente, estudia una tecnología en administración en salud.


Que si maneja bien su tiempo. Completamente. Tiene sus cuentas claras y por eso no le es difícil separar el deporte del estudio; su tiempo está destinado para cada cosa y es por esto que en los dos ámbitos se destaca.


 Y esto lo ratifica su madre, Liliana Serna, quien dice que “la madurez y disciplina que ha adquirido Jennifer es gracias al deporte, pues este le enseña a ver la vida de una manera más responsable”, anotó.  


El balonmano llegó a su vida en la etapa escolar. Impulsada por sus amigas del colegio San Juan Bosco, comenzó a practicar este deporte en el 2012: “Me interesó  porque es el resultado de la unión de varias disciplinas deportivas entre ellas el baloncesto, el atletismo y el fútbol con la mano”, dijo la antioqueña. 


Jennifer fue escalando peldaño a peldaño y gracias a esto cuenta con una trayectoria importante en esta disciplina. En un primer momento representó a su colegio en Indercolegiados y a medida que fue adquiriendo experiencia se ganó un lugar en la selección Antioquia, y hoy se puede dar el lujo de decir que “integré el grupo, de jovencitas, que el año pasado fue campeón de los Juegos Deportivos Nacionales”. 


Pero su trayectoria no termina ahí y además de representar los colores del departamento de Antioquia, se ha vestido con los colores de nuestro país, esos que en pocos días portará para representar, una vez más, a Colombia en el plano internacional.