Columnistas

Alea jacta est
Autor: Tom醩 Castrill髇 Oberndorfer
4 de Octubre de 2016


Nota de la Direcci髇: esta columna fue enviada para ser publicada antes de la jornada plebiscitaria. Dificultades de espacio lo impidieron, pero por su inter閟, hemos concertado con el autor su publicidad ahora.

Nota de la Dirección: esta columna fue enviada para ser publicada antes de la jornada plebiscitaria. Dificultades de espacio lo impidieron, pero por su interés, hemos concertado con el autor su publicidad ahora.


 


La suerte está echada”, es la traducción del título de este escrito, y se le atribuye a Julio César al cruzar el río Rubicón, al norte de Italia, dando comienzo a su invasión a la Galia. También se le atribuye a Plutarco. Significa, en términos generales, pasar de “un punto de no retorno” o al decir de Marañas, cuando en una situación resulta que solo queda: “La apelación a los infiernos”.


Luego del bochornosos y postizo espectáculo de la firma, entre Santos y el bandido alias timochenko, de un sartal de trampas, falsedades, y mentiras plasmadas en el bodrio de 297 páginas,  quedó claro que las Farc se sienten, con razón, triunfadores y Santos se quedó con su Paz, definida como “las mangas de un chaleco” o sea, nada.  Dicho espectáculo orquestado para la lagartería internacional, fue realizado a puerta cerrada, con la excepción de las puertas postizas por las que entró Santos con su séquito de áulicos y cómplices. Estos hechos obligan a presentar algunas reflexiones


Nada bueno puede presagiarse de un compromiso entre estos dos truhanes (el adjetivo truhán “califica a un individuo que carece de ética y cuya moral es cuestionable”). Toda la parafernalia que montaron, los bloqueos a la oposición y tantos otros desmanes y desproporciones, confirman el dicho: “de eso tan bueno, no dan tanto”. Ya están diciendo que no viene la Paz sino que es “un primer paso”, y que al País “hay que darle una oportunidad”.


Pudo observarse en la “tal” convención de los narcoterroristas, que los de la Farc enarbolaban una bandera roja con la Hoz y el Martillo con las letras Pccc, el inverso de Cccp, como quien dice: ¡Comunismo a la lata!


Respecto a la actuación de las cortes y los jueces, viene a la memoria una película protagonizada por Spencer Tracy, actuando como un juez americano que juzgaba a un juez alemán representado por Burt Lancaster, después de la rendición de Alemania, al final de la Segunda Guerra Mundial, con la fiscalía de Richard Widmark. Se juzgaba entonces, a los jueces alemanes, que cohonestaron el ascenso del nazismo. Localmente, gracias a la infiltración del mamertismo, la actuación de muchos jueces y magistrados tiene mucha semejanza con lo que ocurrió en Alemania, puesto que, en muchos casos, cohonestaron también la llegada del castro chavismo, como flagrantemente ocurrió en los casos de Petro y de la exsenadora del turbante y tantos otros.


También ha despertado inconformidad, entre los áulicos del gobierno, la afirmación de que al Ejército de Colombia lo traicionaron, originada en el caso del Wehrmacht alemana en la Segunda Guerra Mundial de que fue un “Ejército Traicionado”. Esta traición, corresponde a una realidad, que   se comenzó a gestar desde que el actual mandatario era ministro de Defensa. Algunos altos mandos en pos de un sol, o una condecoración, traicionaron al ejército, y los que no le marcharon, claudicando ante el enemigo, al Primer Mandatario con su títere el Ministro de Defensa,  fueron despedidos cuando no les montaron la perseguidora.


Falta, ahora, el espectáculo final del “tal” Plebiscito, que según están diciendo se debe a “una gracia benévola del Soberano”, pero toda la maquinaria oficial está aplastando, no a la oposición, sino a la inconformidad. La Fiscalía, la Dian, las superintendencias, el Ministerio de Hacienda y el envenenamiento, con mermelada, de la “gavilla mediática”, llegando a un “matoneo” infame que no respeta pinta, ni la de los gobernadores y alcaldes, hacen muy improbable el triunfo del NO. Pero si se da que, en un momento dado, los datos que empiezan a aparecer, favorecen al NO, el Gobierno dirá: “No temáis” que “faltan” los votos por registrar de la Costa, como pasó en la reelección del Primer Mandatario.


Al final a los creyentes no nos queda sino rezar y decir con nuestras matronas:


¡CORAZÓN DE JESÚS SALVAD A COLOMBIA!