Columnistas

Hoy, el d韆 D
Autor: Ram髇 Elejalde Arbelaez
2 de Octubre de 2016


Y con el t韙ulo del art韈ulo no hago referencia al punto de partida para el proceso de desarme y reinserci髇 a la vida civil de los integrantes de la Farc.

Y con el título del artículo no hago referencia al punto de partida para el proceso de desarme y reinserción a la vida civil de los integrantes de la Farc.  Lo hago para  referirme  a que hoy el pueblo refrenda o niega los acuerdos de paz suscritos entre el Gobierno y las Farc.


Los que no deseamos más muertos, producto de este larguísimo conflicto, ya nos basta con los cerca de 270.000 que hasta ahora contabilizamos; tampoco deseamos más desplazados por la violencia,  más secuestros,  más extorsiones, más droga. Añoramos y deseamos para nuestros hijos, nietos, descendencia, una patria más amable y menos intolerante. Llegó la hora del fin del conflicto y  la hora  de la reconciliación de todos los colombianos. Algunos perdonaremos más pronto que otros, pero todos debemos aprender que es conversando, proponiendo, defendiendo ideas, como debemos construir el futuro de Colombia.  


El llamado del papa Francisco,  es un clamor que no puede pasar desapercibido para los colombianos: “Sobre el acuerdo de paz que se está haciendo en Colombia, le auguro lo mejor al presidente Santos, aunque será el pueblo colombiano el  que dirá en el plebiscito si  sí,  o no,  a la paz” (…) Debo decir que el presidente  Santos está arriesgando todo por este proceso de paz, pero también hay otra parte que también está arriesgando todo por continuar la guerra” (Caracol, septiembre 30/2016). Contundente espaldarazo del sumo pontífice a los acuerdos de La Habana  y demoledor rechazo a quienes se oponen a que el plebiscito salga adelante. Además, dejó entrever en sus declaraciones que tanto él como el Vaticano ayudaron mucho en la construcción de los acuerdos y prometió, que si  hoy son refrendados los pactos, nos estará visitando el año próximo.  “Estaré en Colombia para enseñar la paz”. Terminó diciendo el papa Francisco.  


Tenemos pues los colombianos un compromiso con el futuro, con los que nos  siguen en la vida. Justo es ya ponerle fin a una confrontación de cincuenta y dos años que lo único que ha sembrado sobre el territorio patrio es sangre, dolor, lágrimas y miseria. Lo que hoy definimos con nuestro voto no es de poca monta, es la patria que le vamos a dejar a las generaciones venideras. Imposible que queramos para ellos  lo que nos tocó padecer y sufrir a muchos de nosotros. Sería de una mezquindad incalculable que le neguemos a la posteridad una Colombia con menos violencia. Razón tienen muchos extranjeros que llaman a nuestros medios de comunicación a preguntar  asombrados la razón por la cual algunos colombianos se oponen al único proceso de paz que se ha logrado construir con las Farc, la guerrilla más numerosa y violenta que anidó nuestro territorio. No les pasa por la cabeza que aquí exista discusión alguna sobre las cosas obvias de una sociedad civilizada.


Tu  voto hoy cuenta. Tu  voto es el futuro de Colombia. Estás tomando la decisión más importante de los últimos años en este país. No  puedes ser inferior a la responsabilidad que tienes. Que  no te quede un eterno remordimiento por una decisión equivocada o manipulada por la desinformación que tendenciosamente han utilizado como herramienta política.