Economía

Employment sector with challenges facing the post-conflict
Sector laboral, con retos de cara al posconflicto
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
2 de Octubre de 2016


Dentro de los retos del sector laboral para fortalecer a las zonas rurales que han sido las más afectadas por el conflicto armado.


Foto: Archivo El Mundo 

Una política pública de trabajo decente para el campo implica ingresos, formalización, seguridad social, diálogo social, organizaciones sociales, etc.

Mayor protección social para trabajadores del campo, reestructuración del cooperativismo y otras formas de economía solidaria, empleos de respuesta rápida para población rural, y una mayor gestión dirigida a mejorar condiciones laborales de mujeres y jóvenes son los principales desafíos en el ámbito laboral que destacó el Ministerio de Trabajo de cara al posconflicto.


Luis Fernando Ramírez Hernández, vicerrector de investigación de la Universidad de la Salle, expuso que, entre los retos a nivel micro de cara al posconflicto, está la profundización de la capacitación laboral, “vamos a tener más gente ofreciendo mano de obra pero que no tienen conocimientos, ni destrezas para vincularse a actividades productivas. También es importante la ubicación geográfica de las ofertas laborales, que correspondan a los sitios de origen de las personas, que no tengan que hacer desplazamientos muy largos porque desestimula la contratación”.


Según Clara López Obregón, ministra de Trabajo, es esencial buscarle alternativas a la generación de ingresos para las poblaciones que habitan los territorios en los cuales por décadas se desarrolló el conflicto armado. 


Por lo tanto, con ayuda de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), autoridades locales y otros organismos, se están estructurando programas de empleo de respuesta rápida, para lo cual se cuenta con recursos de Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Cesante, (Fosfec), orientados a empleos temporales en las zonas rurales, y que tienen que ver, por ejemplo, con la construcción de estructura básica, mantenimiento y construcción de pequeños caminos veredales, aulas escolares, centros de acopio, plazas de mercado, mantenimiento de fuentes hídricas y reforestación, entre otros.


Además, el MinTrabajo tiene el reto de brindar la posibilidad de acceso a la seguridad social en todas sus formas a los trabajadores rurales, para lo cual se tiene previsto una canasta de recursos provenientes del Fondo de Riesgos Laborales, el programa Colombia Mayor, el programa de Beneficios Económicos Periódicos (Beps), el subsidio familiar y la parafiscalidad. Todo esto con el fin de estructurar una garantía mínima de un ingreso a la vejez para las personas mayores en el campo. Lo que se busca implementar son alternativas de una cotización especial, reducida y diferencial para los trabajadores de zonas rurales.


Carlos Julio Díaz Lotero, director de la Escuela Nacional Sindical (ENS) dijo que hay un compromiso fundamental y es la formalización laboral en el campo, la falta de seguridad social y vinculación a esta en la ruralidad es mayor del 90%. Y agregó que se recomienda la construcción de una política pública de trabajo decente para el país pero con mucho énfasis en el sector rural.


Asimismo, MinTrabajo afirma que se hace necesario un fortalecimiento de la economía solidaria para apoyar todas las formas de asociatividad en el campo.


Por su parte, Ramírez Hernández aconsejó que “se debe impulsar los sectores intensivos en mano de obra sobre todo mediana y poco calificada, por ejemplo la agricultura y manufactura”.


Entre otros retos está la necesidad de un programa masivo de formación para el trabajo dirigido a jóvenes, aunque ya hay herramientas como el Programa 40.000 Primeros Empleos, la Ley Projoven, el programa Talentos para el Empleo y TransFórmate.


Lo anterior se requiere debido a que, según Díaz Lotero, “los jóvenes se están viniendo para los centros urbanos porque las actividades del campo son muy poco rentables”.


Otro punto es cerrar la brecha laboral entre hombres y mujeres, tanto en cobertura como en condiciones.


Díaz Lotero indicó que “la inequidad salarial de género en las ciudades es del 20%, mientras que en el campo es más del 40%, se necesita mayor inclusión de la mujer campesina”.


Finalmente, Ramírez Hernández explicó que la remuneración debe ser con salarios atractivos y que permitan la retención laboral, “y que haya buen ingreso para que deje de lado otras actividades delictivas que son perjudiciales para la sociedad”, puntualizó.



Recomendaciones

Nicolás Ocampo Restrepo, sociólogo y coordinador del Mercado del Trabajo de Antioquia (Ormet), manifestó que se debe hacer un diagnóstico de los reinsertados para saber en qué sectores productivos se pueden vincular, “es un trabajo de sensibilización y que el Gobierno logre ofrecer beneficios para las empresas que los vinculen”. En Antioquia, sobre todo en zonas del Bajo Cauca y Nordeste, aconsejó que se implementen programas y diagnósticos para determinar su perfil ocupacional. Asimismo en dichas regiones habrá zonas de concentración.