Columnistas

A mis nietos
Autor: Jorge Mejía Martinez
28 de Septiembre de 2016


Si ha de haber conflictos que sea mientras yo viva, que mi hijo pueda vivir en paz” Thomas Paine.

Si ha de haber conflictos que sea mientras yo viva, que mi hijo pueda vivir en paz” Thomas Paine. 


Susana, querida nieta, uno de los tantos videos que transitan por las redes sociales, es el tuyo. Te paraste frente a la cámara de un celular para apoyar la paz para Colombia “por el bien de los otros niños”. Lo hiciste de tanto oír a tus adorados padres, tíos o abuelos, alrededor del comedor de la casa, con emotivos argumentos para apoyar el SI en el plebiscito, como se llama la consulta del domingo. Escuchaste que la paz es la oportunidad para que en Colombia no se asesine a nadie por sus ideas, no se financie la muerte con el secuestro ni la guerra con los recursos de la educación y la salud, y para que a nombre de esa guerra no se justifique el engaño de los políticos al postergar la solución de los problemas del país. Es la posibilidad de que miles de personas que se organizaron en una guerrilla e hicieron tanto daño, abandonen las armas sin tener que abandonar sus ideas. 


En tus clases de cívica en el colegio te enseñarán que lo que se llama democracia es eso: poder vivir juntos en un colectivo llamado sociedad en medio de las diferencias. Paz es poder tramitar los encontrones entre las personas sin recurrir a la agresión o la violencia. Claro que no es fácil recorrer ese camino hoy en Colombia, quedarán pendientes otros grupos armados ilegales por desactivar, pero será un grupo menos, el más fuerte de todos. También será necesario que quienes nos han gobernado entiendan que si no abandonan su egoísmo, su avaricia y su insensibilidad ante el sufrimiento o dificultades de la mayoría de la gente, ese anhelo de paz que ahora parece al alcance de la mano, se volverá una frustración. Creo que vale la pena correr el riesgo pensando en ti, Sofía, Mariana, Mateo, Jacobo y demás niños. En el futuro. El pasado hay que tenerlo en cuenta para no volverlo a repetir. A los que votaremos por el SI nos entusiasma la esperanza.


La otra opción para el domingo es votar NO, válido y respetable. Cada quien es libre de decidir. Tendrán otras motivaciones distintas a las nuestras, por ejemplo, sobrevalorar el papel de la justicia e igualarla con cárcel, y no admitir que los que hacían política con armas ahora la hagan sin armas. Aunque ir a la cárcel es posible si los excombatientes no confiesan la verdad de sus acciones, mitigando el dolor sentido por las víctimas, que de manera destacada apoyan el proceso de la paz. La justicia no puede ser un obstáculo para la paz, al contrario, debe estar a su servicio. Lástima que hacer agua la boca al hablar de la justicia en Colombia es una exageración porque, acá entre nosotros, la justicia no funciona, no es pronta, ni oportuna, ni objetiva. La impunidad, como se llama su ausencia es inmensa, casi total. Toda una tragedia nacional. 


Para votar SI este domingo no se necesita una lupa en mano para revisar los acuerdos firmados esta semana. Basta dejar volar la posibilidad de soñar con la mente puesta en la suerte tuya y los demás niños. Frustrar el intento con el NO, es continuar la pesadilla.