Editorial

Premio a la gesti髇 del paisaje
26 de Septiembre de 2016


Estos proyectos siguen haciendo de Medell韓 el mayor laboratorio de urbanismo en el mundo y la meca de la transformaci髇 de los espacios p鷅licos para la promoci髇 de la vida y del desarrollo sostenible.

Las experiencias urbanísticas que han servido de soporte a la transformación que Medellín ha alcanzado en los últimos tres lustros siguen recibiendo reconocimientos en el exterior, materializados tanto en premios como en el asesoramiento a otras ciudades para la implementación de nuestras iniciativas en sus territorios. A la ya larga lista de reconocimientos hay que sumar el anunciado el viernes por la Sociedad de Arquitectos Paisajistas de México y otras instituciones organizadoras, que otorgarán tres galardones a Medellín en desarrollo de la II Bienal Latinoamericana de Arquitectura de Paisaje, cuya muestra y premiación tendrá lugar el 8 de octubre en la Universidad Marista de Mérida, estado de Yucatán.


La Bienal planteó en su convocatoria el propósito de “poner sobre la mesa el relevante papel de la arquitectura de paisaje en la construcción del hábitat humano”, en desarrollo de lo cual planteó como criterios de evaluación el respeto al paisaje y sus valores, el compromiso con criterios de sostenibilidad, la reutilización espacial y material, la integración y solución a problemáticas sociales, la regeneración ambiental, la integración de acciones culturales y la conservación patrimonial. Cada obra participante se convirtió en un insumo para la reflexión en torno a la manera de solucionar los problemas de índole ambiental y social que aquejan a los países de la región.


La arquitectura del paisaje es un concepto que ha tomado fuerza en las dos últimas décadas. Fue en 1999 cuando se celebró por primera vez la Bienal Europea de Paisaje, en Barcelona, con la intención “de profundizar y debatir la intervención en el paisaje, tanto desde la arquitectura como desde otros campos disciplinarios que están vinculados con su estudio y evolución”, según la web oficial de su novena edición, celebrada en mayo pasado. En Latinoamérica, fue México el país que dio el primer paso hacia el reconocimiento del paisaje como “un bien de interés público que, al integrar el ambiente natural y las manifestaciones humanas, sociales y culturales, se constituye en un factor de calidad de vida, fuente de armonía y placer estético”, según la definición de la Sociedad de Arquitectos Paisajistas de México.


En tanto el paisaje, entonces, “no tiene una existencia autónoma porque no es un lugar físico sino una construcción cultural”, según la arquitecta y maestra en restauración mexicana, Amaya Larrucea Garritz, su arquitectura se expresa principalmente en desarrollos turísticos y viales, en espacios de conservación natural, en parques y zonas recreativas, en conjuntos residenciales y en el sector corporativo. Las tres propuestas presentadas por Medellín fueron, precisamente, en las categorías Parques y áreas recreativas (Parques del Río); Corporativos, oficinas e instituciones (UVA de la Imaginación) y Proyecto no construido, profesional (Centro Cívico de Medellín). Hay que anotar que cada una de estas propuestas ganó su categoría pero, además, el proyecto Parques del Río fue el ganador absoluto de la Bienal.


Entre los tres, quizá el Centro Cívico es el más ajeno a los ciudadanos, pues aún está en el papel. Su propósito es el de reordenar el territorio en función de tres componentes: el Centro Administrativo Municipal (incluyendo La Alpujarra, Plaza de  la Libertad y EPM), el sector de La Bayadera y Calle Nueva, con los cerros Nutibara y La Asomadera. Esta iniciativa resultaría complementaria del primer tramo de Parques del Río que, además de “devolverle el río a la ciudad y a sus habitantes”, como reza su objetivo esencial, integra ambos costados del afluente, en cada uno de los cuales está uno de los cerros de la propuesta del Centro Cívico. Un viaje imaginario en el tiempo, con el Centro Cívico y las dos etapas del primer tramo de Parques del Río terminados, nos permitiría ver la integración física, para peatones, ciclistas o turistas, desde el cerro Nutibara hasta el cerro La Asomadera, cruzando el parque, el río y el centro Administrativo, lo que potenciaría el impacto de Parques del Río como detonante de la transformación urbana de la ciudad y la integración del eje longitudinal del río con un eje transversal, que sería el Centro Cívico.


Mientras tanto, es significativo que la Unidad de Vida Articulada (Uva) de la Imaginación (también llamada Orfelinato) suma su segundo premio, pues ya había ganado el Lafarge Holcim Awards en la categoría de Diseño Sostenible, el año pasado, lo que ratifica el conjunto del proyecto UVA como verdadera innovación para la creación de espacio público donde ya no había espacio, ante el poblamiento incontrolado en las laderas. Todos estos proyectos siguen haciendo de Medellín el mayor laboratorio de urbanismo en el mundo y la meca de la transformación de los espacios públicos para la promoción de la vida y del desarrollo sostenible.