Economía

Economy with a clearer path in the face of a reduction of La Niña
Economía con buenas luces ante reducción de La Niña
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
19 de Septiembre de 2016


El impacto de un fenómeno climatológico como La Niña incide en los precios de los alimentos, de igual forma como ya pasó con El Niño a finales del año pasado y hasta mayo del presente,


Foto: Cortesía 

El Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad estima que la probabilidad de La Niña se da entre octubre y diciembre.

La probabilidad de que durante el último trimestre se presente el fenómeno de La Niña en Colombia se redujo en un 40%, según informó el presidente Juan Manuel Santos en el marco del Gran Foro de Biodiversidad, quien señaló que en algún momento las posibilidades estuvieron en el 80%.


Asimismo, de acuerdo con el último análisis del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam), también mostró una reducción en la probabilidad del 48%. 


Según Alejandro Vera Sandoval, vicepresidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), esta es una buena noticia para la inflación porque “no hay presiones y eso ayuda definitivamente a cumplir los pronósticos de inflación de fin de año que están entre el 5% y 6%”.


Además, Vera Sandoval dijo que “los alimentos no van a subir de precio como se podría pensar por el fenómeno de La Niña” y al reducirse esa posibilidad tiene un efecto positivo sobre los consumidores ya que los alimentos ocupan el mayor porcentaje del ingreso y va a ayudar en la reducción de la inflación más rápidamente, siendo muy positivo para la economía.


Por su parte, Rafael Mejía López, quien pronto dejará la presidencia de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), justificó que ese clima favorable va a permitir que se realice la correcta recolección de los cultivos, por ejemplo, “en arroz hay un incremento de 84.000 hectáreas que equivalen al 27%, el maíz con 40.000 hectáreas (22%), en café va a ver un aumento y la papa va ser estable”.


Esto significa que va haber una oferta de alimentos, lo cual lleva a que la inflación siga con una tendencia a la baja. 


Los beneficios que se generan para los colombianos, comentó Mejía López como bajar una inflación de alimentos que estuvo en el mes de junio en 15,71% y en agosto en 13,06% con tendencia a bajar al 8% a fin de año es muy positivo, “por la reducción en la inflación de alimentos, que además contribuye en la ponderación del Índice de Precios al Consumidor en un 28,2% y a su vez el rubro de vivienda que aporta el 30,1%. Entonces cuando baja la inflación de alimentos asimismo se reduce la inflación general”.


Andrés Pardo Amézquita, director ejecutivo de Corficolombiana, manifestó que al empezar a llover, “desde el punto de vista de lo que está pasando con la economía es positivo, primero porque evita que el Banco de la República tenga que seguir subiendo las tasas de interés en un momento en que la economía se está desacelerando”. 


La tasa de interés actualmente está en 7,75%, sin embargo, si el fenómeno de La Niña se atravesara en la mitad del camino podría comenzar a frenar ese ritmo de bajar la inflación, entonces “hace que las tasas de interés tengan que mantenerse en ese punto por más tiempo o incluso pensar en que podrían subirlas más en el momento en que la economía está muy débil. Desde mi punto de vista de la política monetaria es importante que la probabilidad del fenómeno de La Niña esté bajando”, sostuvo Pardo Amézquita.


Mejía López argumentó que el exceso de agua es más perjudicial para los productores, es decir, que La Niña ocasiona mayor problema que El Niño que es ausencia agua, “porque cuando llueve y se inunda hay que volver a recomponer todas las tierras para sembrar, es más costoso y demorado”, indicó.


Finalmente concluyó el economista Pardo Amézquita que al reducirse la probabilidad en un 40% del fenómeno de La Niña es significativo porque tiene un efecto sobre las cosechas y a los productores les traería más pérdidas.



Afectaciones a productores

Mejía López explicó que al originarse el fenómeno de La Niña todos los productores se afectan, así sean cultivos de tipo transitorio o permanentes, “si llueve mucho y hay pasturas se afectan. Entonces las vacas no pueden comer, ni acostarse a rumiar, lo que ocasiona que se baje la producción de leche”. 


Cabe aclarar que no se puede remediar ninguno de los dos fenómenos, “se manejan de forma diferente según la zona si hay ríos, lagunas, laderas pero ese es uno de los problemas que tiene Colombia que la infraestructura de riego es mínima”, puntualizó Mejía López.