Columnistas

El Museo Rodrigo Arenas Betancur (I)
Autor: Delfín Acevedo Restrepo
15 de Septiembre de 2016


El día de la Independencia de Antioquia, (11 de agosto) el gobernador Luis Pérez Gutierrez anunció su apoyo para el Museo Rodrigo Arenas Betancur,

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El día de la Independencia de Antioquia, (11 de agosto) el gobernador Luis Pérez Gutierrez anunció su apoyo para el Museo Rodrigo Arenas Betancur, un proyecto que desde hace mucho tiempo venimos promoviendo en las distintas instancias de la vida nacional.


Luis Pérez fue amigo de tertulias y parrandas del escultor antioqueño y con frecuencia lo visitaba en los últimos días en su Casa Museo del Municipio de Caldas, donde vivía con su familia.


Al regresar el suscrito a Medellín, a finales de 1999, despues de más de 20 años de residencia en Bogotá, dedicado a la Rectoría de varias universidades, a la empresa privada en Carulla y Compañia y a la Presidencia de organismos internacionales como el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo –Clad- contacté a mis amigos para hacer con ellos un análisis del desenvolvimiento de los distintos estamentos paisas. Me encontré con la viuda del ilustre maestro Arenas, el genio de las esculturas, de las artes y de las letras. Recordé casi a un lustro de su fallecimiento, cómo había sido el puente para aquella unión matrimonial entre Maria Elena Quintero y Arenas Betancur, ya que los había presentado en una ceremonia que tenía que ver con la celebración del centenario del nacimiento del ilustre poeta Porfirio Barba Jacob en mi pueblo natal, Santa Rosa de Osos, en 1982. En verdad, que no me imaginé que este encuentro a través mío marcara el punto de partida para una felíz unión que daría como fruto un hogar, dos hijos, un escultural proceso de desarrollo de aquel hombre que pintaba, escribía y esculpía con gran pericia y obtenía reconocimientos a nivel nacional e internacional. 


Me forjé el propósito de exaltar la memoria del genio que con manifestaciones extraordinarias exhibía su arte a través de sus esculturas, un tiempo en Yucatán, como ayudante del escultor colombiano Rómulo Rozo, en el monumento a la patria para el centro de Mérida; otro tiempo como Embajador de Colombia en Roma, otro más en el Lejano Oriente, bebiéndose a grandes sorbos aquellas culturas milenarias.


Corría el mes de diciembre de 1999 y mis contactos personales y telefónicos con la viuda del maestro, quien a propósito había sido mi alumna en la Normal Nacional Piloto de Medellín, cuando me desempeñé como Rector de tan prestigiosa institución, se fueron incrementando para intercambiar ideas sobre las muchas formas y posibilidades de rendir homenaje al legado del maestro.En las conversaciones con Maria Elena me enteré que en el Municipio de Sabaneta su alcalde, el doctor Juan Gonzalo Montoya Restrepo, un hombre desvelado por el avance cultural del municipio, había manifestado su propósito de adoptar como hija de esa ilustre localidad del Sur del Valle de Aburrá, la obra del maestro y como si fuera poco, facilitar los medios para la creación de un museo académico o cosa por el estilo, que proyectara la vida y patrimonio cultural del escultor.


Coincidían esas apreciaciones con mi objetivo de proyectar una institución que perpetuara el legado artístico del Maestro con la colaboración de mi esposa, Lucía Ospina Vélez (qepd) quien fué el primer apoyo que encontré para tal objetivo;  organizamos varias reuniones-almuerzo para intercambiar ideas sobre el particular. Fuimos dando luz a la idea hasta que formalizamos una entrevista con el Alcalde de Sabaneta para presentarle nuestras inquietudes culturales. 


El proxima entrega continuaremos con esta crónica. 




Comentarios
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Ximena
2016/09/15 10:15:43 am
Que inmensa felicidad me da ver que hay personas realmente interesadas en preservar y divulgar el legado artístico de uno de los mas importantes escultores de Antioquia y el país entero. Esperaré con ansias que el proyecto sí se lleve a cabo!