Columnistas

Agruras y nostalgias diarias. . .
Autor: Abelardo Ospina López
10 de Septiembre de 2016


Sabores ácidos tienen algunos comportamientos y/o melancólicas tristezas, que traen además, recuerdos de largos años, relativos a enseres queridos y perdidos, en predios socioeconómicos colombianos.

Sabores ácidos tienen algunos comportamientos y/o melancólicas tristezas, que traen además, recuerdos de largos años, relativos a enseres queridos y perdidos, en predios socioeconómicos colombianos.


1-Que ciertos caballeros ejecutaron o ejecutan, valiéndose de armas de fuego y de cierto calibre, (también con blancas), acaban o desaparecen bienes o vidas de compatriotas, 2- que centenares de niños mueren de hambre, debido a escasez de alimentos o a causa de apetitos o deseos de alimentos no satisfechos adecuadamente, por las entidades públicas o privadas que los debieron arrimar oportunamente; o para decirlo con vocablos más claros, fallecen, consecuencia de desajuste en las necesidades orgánicas o falta de materias nutritivas. 3- que las comunidades indígenas y afrodescendientes demandan capítulos especiales que consideren los derechos de esos pueblos en la implementación de acuerdos, cuyas gentes han sufrido los rigores del conflicto armado; 4- que los partidos pequeños están pidiendo el estatuto de la oposición y  se les den garantías y se les tenga en cuenta en el ejercicio de la política, 5- que “la reincorporación de las Farc a la vida civil para hacer política, sin armas, incorpore serie de prerrogativas para que puedan ejercer adecuadamente ese democrático derecho, con plenas garantías”, se lee en El Espectador de 12/VIII/2016. 6- Que el 26% de los estudiantes de Colombia, han sufrido violencia física o verbal, en los colegios. ¡Increíble!. De esa manera (a “garrote”) imposible mejorar la calidad de la educación 7- “No se trata de hacer campaña con el miedo sino de decir la vedad, como afirmó el ex presidente Gaviria: quien vote NO al plebiscito, está votando por la guerra”, escribió Patricia Lara en El Espectador, de fecha citada. “¿Volver a la guerra?”.


Quienes hemos sido educadores, sabemos de penurias estomacales con que algunos estudiantes (también de bachillerato) se ven obligados a soportar. El Editorial de este diario, de 30/VII/2016, llamó a muchos compatriotas a meditar sobre el hambre escolar…”51 muertes de menores de edad por desnutrición o causas asociadas a ella, ocurridas en Bojayá…” El Ministro dizque ha demostrado conciencia sobre la inseguridad alimentaria. ¿A dónde han ido los suficientes remedios a esa famélica situación?


Pueda ser que el proyecto ahora en el Congreso, “dé oportunidad para enmendar lo enmendable y  cubrir la deuda con los conocidos más vulnerables del país, haciendo profundo y sincero gesto por la paz”. ¿Cuándo sabremos que los educandos del país, estarán asistiendo a las aulas, sin malestares originados en el hambre? ¡Cómo añoramos que niños y niñas de la Guajira, el Chocó y otras regiones patrias, no están quejándose de fatigas estomacales!


Al margen.- Informa “Nuestro Metro” de julio/2016, que: ”con nueve cajas de vagones construidos, la empresa fabricante avanza en la estructuración de 20 unidades de tren, adquiridos el año pasado por el Metro de Medellín, con el fin de mejorar la capacidad de transporte en varias líneas.