Mundo deportivo

BMX, land of dreams
BMX, tierra de sueños
Autor: Juan Felipe Zuleta Valencia
23 de Agosto de 2016


Lograr una continuidad en Juegos Olímpicos es difícil, pero Colombia lo logró en el BMX con el talento de Oquendo y Ramírez, que siguen marcando un camino que tiene, aún, mucho trecho por delante.


Foto: Bladimir Venencia 

Carlos Oquendo y Carlos Ramírez, talento y continuidad en el BMX.

Trata de tomárselo con calma; es un muchacho tranquilo y agradable. Por estos días, su vida gira alrededor de esos 35 segundos transcendentales. Él lo sabe, lo asume y lo disfruta. Carlos Alberto Ramírez vive con intensidad su sueño hecho realidad: su medalla de bronce en Río, un reconocimiento que tiene detrás una historia, un hilo conductor que lleva a su niñez, cuando subió a su primera bicicleta de BMX con cinco años. “Desde que llegué a Río me proyecté estar en la final y luchar por la medalla”, dice Ramírez.


Carlos Ramírez se ganó a pulso la medalla que atesora como su mayor reconocimiento deportivo. Se la ganó con cada pedaleada. Yendo desde atrás, pasando con autoridad y superando, con rapidez y técnica, los incontables riesgos de una pista compleja y unos rivales ávidos de victoria.


Pero antes de Ramírez hubo otro muchacho que mostró el camino y demostró que era posible: Carlos Mario Oquendo, quien puso a vibrar al país con su bronce en Londres y que hoy ya es un hombre de 28 años, forjado en la experiencia de centenares de carreras, alegrías y azares de un deporte intenso e imprevisible.


Oquendo asumió con madurez su caída en Río; él como nadie, entiende que los reveses hacen parte fundamental del deporte que escogió.


Muchos, con ligereza, se refieren a los bicicrosistas como unos “niños bien” en busca de adrenalina. Nada más equivocado. Abrirse paso en el mundo y ser pioneros en Colombia del BMX les ha costado, incluso, hasta su propia integridad. 


Tienen en sus cuerpos las cicatrices y las huellas de sus esfuerzos. “Todos somos aguerridos. Soñamos lo que queremos y luchamos por esos sueños”, dice Carlos Ramírez.


La generación dorada del BMX demostró que este país tiene talento para dominar un deporte a nivel mundial. No fue fácil para ellos, que están dando los primeros pasos. Pero se están encargando de que haya un camino por recorrer para las generaciones futuras.