Mundo deportivo

“I didn’t want it this way, but it also tastes good”
“No la quería así, pero también sabe bien”
Autor: Redacción EL MUNDO
19 de Agosto de 2016


Seis medallas le ha entregado la halterofilia al país en Juegos Olímpicos: dos de oro, dos de plata y dos de bronce.


Foto: EFE 

Luis Javier Mosquera.

Con el peso del olvido encima, nueve días después de su actuación en Río de Janeiro, Luis Javier Mosquera aún repasaba en casa cada uno de sus movimientos en la plataforma del Pabellón 2 de Riocentro, tratando de encontrar el motivo por el cual se quedó a un kilo del podio.


Ese día, 9 de agosto, el haltera vallecaucano de la categoría de los 69 kg levantó 338 kg en total, uno menos que el kirguís Izzat Artykov, quien terminó tercero y con el bronce en sus manos, detrás del turco Daniyar Ismayilov (plata con 351) y del chino Zhiyong Shi, oro con 352.


“Hice una preparación muy dura, muy exigente después de salir de una operación en la espalda, y perder por un kilo me dolió mucho, ya en casa me sentía olvidado en el cuarto lugar, en televisión sólo veía las imágenes y los reconocimientos de los medallistas…”, confesó ayer un eufórico Luis Javier después de recibir la buena noticia de que subía al podio con el bronce olímpico por la descalificación del haltera kirguís, encontrado positivo en el control antidopaje.


El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) resolvió la descalificación y exclusión de los Juegos de Río del atleta de Kirguistán. Según la división del TAS creada para resolver sobre los casos de dopaje de Río, Artykov dio positivo por “estricnina” y tendrá que devolver su medalla y su acreditación.


Y la responsabilidad de determinar sobre la sanción que el deportista debe cumplir recae ahora en la Federación Internacional de Halterofilia (IWF).


El TAS también señaló que la reordenación de la clasificación de la categoría de 69 kilos en la que Artykov fue bronce deben hacerla la IWF y el Comité Olímpico Internacional (COI).


“Esta medalla es un incentivo muy grande, que me motiva a trabajar más duro porque ahora la meta es convertir este bronce en oro en los próximo Juegos Olímpicos”, dijo Mosquera, de apenas 21 años.


El doble campeón mundial juvenil y Panamericano agradeció el apoyo de todo el país y atribuyó el resultado final a la “justicia” y la defensa del “juego limpio. Esto es algo impresionante. No la quería ganar así, pero también sabe bien. Tenía un sueño de ser medallista y ahora lo estamos cumpliendo en el nombre de Dios”, dijo el levantador colombiano.


Sobre el deportista descalificado apuntó que “me pongo en los zapatos de él y creo que debe sentirse un poquito frustrado, asustado, con miedo, aburrido, pero si hizo trampa tiene que pagar, si se hace trampa tarde que temprano todo sale y eso es responsabilidad de cada uno”.


En cuanto al premio económico, Mosquera fue más directo y aseguró que aunque “eso motiva, los que me conocen saben que yo no soy interesado en la plata ni nada de eso, yo iba era por mi sueño. Quería una medalla para poder así ayudarles a las personas necesitadas de mi municipio”, una labor que seguirá orientando desde su trabajo y los futuros logros que le esperan.