Columnistas

Caminos Vecinales – Vías terciarias (vasos capilares)
Autor: José Maria Bravo
27 de Julio de 2016


Es muy importante la función de los Caminos Vecinales o vías terciarias como complemento esencial de la red de carreteras troncales y departamentales.

Es muy importante la función de los Caminos Vecinales o vías terciarias como complemento esencial de la red de carreteras troncales y departamentales. Tienen una función muy definida como ramales de: ferrocarriles, vías aéreas, marítimas, y fluviales.


En buena hora, el señor gobernador de Antioquia ingeniero Luis Pérez Gutiérrez, asumió la responsabilidad de retomar acciones, para intervenir las vías terciaras-caminos vecinales de este Departamento.


El Fondo Nacional de Caminos Vecinales fue creado, con una gran visión, por medio del Decreto Número 1650 de 1.960 (Julio 14) y reglamentado por el Decreto Número 1084 de 1.961 (Mayo 23). Su primer Director Ejecutivo - Fundador, fue el ingeniero civil antioqueño egresado de la Facultad de Minas de Medellín, autor de este artículo. 


Desafortunadamente, mediante el Decreto 1790 del 28 de junio de 2003, se suprimió el Fondo Nacional de Caminos Vecinales, que venía adelantando con éxito, una esencial tarea en el territorio nacional. 


Esto significó la desarticulación de las entidades encargadas a nivel nacional, de adelantar las obras de construcción del sistema de transporte por carreteras, con sus vasos capilares: los caminos vecinales o vías terciarias.


El Fondo se inició con la posesión del Director Ejecutivo, del Sr. Tesorero General y la Secretaria, durante los meses de Abril y Mayo de 1.962. Solamente en el mes de Octubre siguiente, se recibió el primer aporte económico para la iniciación del programa.


Con el pensamiento Junior de sus directivas de servir a la humanidad es la mejor obra de una vida, se enfrentó el desarrollo de tan ambicioso plan, con el cual se le demostró al país que se debía desembotellar y comunicar adecuadamente, a las comunidades asentadas en los campos, buscando una mejor calidad de vida para ellos, y que sus productos no sufrieran problemas de toda índole en su proceso de comercialización.


Con una gran mística se inició este organismo; se contó con la colaboración de entidades como la Federación Nacional de Cafeteros, y de ciudadanos que lo apoyaron incondicionalmente, ayudando a proyectarlo a nivel nacional.


Contó con el apoyo incondicional del señor Ministro de Obras Públicas en ese entonces, doctor Misael Pastrana Borrero, de los gobiernos departamentales, sociedades de ingenieros, sector privado, de organizaciones y personas que en una u otra forma prestaron su concurso oportuno, del valioso elemento humano de la administración central del Fondo.


Las labores del Fondo Nacional de Caminos Vecinales lograron integrarse con la opinión pública, recibiendo de los más su apoyo incondicional, y de los menos, como es lógico, cierta indiferencia o cautela, debida más que todo a lo reciente de su creación, ya que, por no contar con una larga trayectoria, no se percibían sus múltiples beneficios; el tiempo se encargó de demostrar lo contrario.


Convencidos de que el gran tesoro de la tierra reside en la persona humana, siempre se orientaron los programas, objetivos y funciones del Fondo, hacia lograr proyectar al máximo este principio, indispensable para llevar el bienestar moral, económico y social, a todos aquellos que esperan el adecuado desarrollo de las obras públicas.


Hay que agradecer las voces de aliento y estímulo que generosamente brindaron a esa ardua labor de sacar adelante un organismo nuevo, con ideas frescas y principios sólidos, con sólida visión de futuro, especialmente a los Comités Departamentales de Caminos Vecinales, a sus Administradores, al personal de la oficina central.


El pasado nos interroga sobre cómo fue que por la falta de visión de quienes tomaron la determinación de suprimir el Fondo Nacional de Caminos Vecinales, se perdió gran parte del desarrollo vial del país durante los últimos años.