Moda

All the women love Orozco
Todas aman a Orozco
Autor: Carmen Vásquez
26 de Julio de 2016


Es de los diseñadores que habla y uno le cree. Es sincero, no es de los que pinta pajaritos de oro. Pero es el diseñador invitado por el programa innovador de desarrollo empresarial Épica.


Foto: Hernán Vanegas 

Tres años vivió en Londres el diseñador Jorge Orozco.

Jorge Orozco escogió la sastrería, un oficio que viene de cientos de años como patrimonio en manos de los hombres. Es egresado de Diseño de Moda de la UPB, pero esta no fue la primer carrera que eligió. Primero se apuntó a estudiar Ingeniería, pero se dio cuenta de que esto no era lo de él.


Su figura es agradable. Es alto, delgado, tiene una pinta como la de esos actores de cine de los años 40, mejor dicho, cuando le vimos en la mañana de presentación como figura escogida en el programa de alianza de Inexmoda y la Alcaldía, Épica ,su figura bien puesta, bien peinado y con bigotico al estilo de Clark Gable, recordamos el tipo varonil de aquellas estrellas del cine de Hollywood, con sus pintas impecables. Orozco tiene en su rostro dos lunares que lo caracterizan.


Dos años trabajó Orozco con la diseñadora de masculino Lina Cantillo.


Épica es un programa sencillo, que busca que el talento de jóvenes diseñadores, con empuje en el sistema empresarial, organizados en sus estrategias, definidos en su público, se conviertan en empresarios serios del Sistema Moda. Y así de sencillo se ve que es Jorge Orozco, quien en su taller ubicado en el barrio Laureles nos supo explicar con sencillez su trabajo, que dirige con sus sastres ayudantes, Fernando, Héctor y Nelson, quienes entre chaquetas y pantalones trabajan cada prenda. 


Mesas grandes en donde se trazan los moldes, tizas, líneas de pespuntes, líneas rectas, cortes ovalados. Oficio de perfección, de milimetría, de tallas perfectas. No es fácil escribir sobre una fecha concreta de cuándo nació la sastrería, sólo sabemos que es un oficio tan antiguo como el hombre y que fue el siglo XV en la época del Renacimiento cuando se empezaron a perfilar los primeros trajes masculinos que se fueron transformando a lo que es hoy.


Jorge Orozco, con sólo 32 años, se cuestionó el tema de la moda y sabe que un diseñador debe saber que hay un equilibrio entre el diseño y el trabajo.


A él le interesa vender y es así como lo que veremos en su colección de desamor que termina en despecho, estará al minuto en sus dos tiendas. Como quien dice… salga de la pasarela y compre.


Es un enamorado del denim y con esto se ganó un reconocimiento, trabajó con la diseñadora Lina Cantillo y también en Argentina perfeccionó su técnica con un sastre italiano, pero sus tres años en Londres, esa ciudad capital de la sastrería, fueron los que le dieron la pauta de su trabajo, donde vio una sastrería más fresca, renovada.


Al preguntarle si sus diseños tenían algo de femenino nos dijo rotundo que no, que a la mujer de hoy le encanta la ropa masculina. A las mujeres les encanta su línea, se enamoran de Orozco.