Columnistas

Curules para otros
Autor: Sergio Prada
16 de Julio de 2016


De acuerdo con las Farc-Ep, y según noticias de abril de este año, el presidente Santos les ofreció públicamente diez curules en el Congreso.

De acuerdo con las Farc-Ep, y según noticias de abril de este año, el presidente Santos les ofreció públicamente diez curules en el Congreso. De este tema no se ha vuelto a hablar, y aunque la idea suena descabellada, no lo seria tanto sí va acompañada de curules para más gente que las merece.


Bien es sabido que el sistema electoral colombiano, el que elige cada cuatro años congresistas esta sujeto a las leyes de mercado. Si se tiene el dinero suficiente es posible comprar una curul. La compra de votos ha sido genialmente documentada en todos los medios del país. Como es natural, el congresista que fue elegido de esta manera, tiene su mente y su conciencia comprada y se convierte en un títere de quienes lo financiaron. Así las cosas, el voto popular y la democracia, son meras fachadas. Un juego en donde con cara pierdes tu y con sello gano yo.


Si se parte de esta realidad, unas curules que se le den a las Farc-Ep son tan antidemocráticas como las compradas. Entonces podría uno sugerir que por una sola vez, se den también curules a personas que puedan aportar desde su conocimiento a un mejor Congreso. Sería intentar algo diferente, y quizá para el gobierno Santos una forma de ganar popularidad frente a la idea de dar curules a las Farc-Ep.


Se me ocurre que las universidades con acreditación de calidad son candidatas ideales para proporcionar este conocimiento. Cada universidad, según sus fortalezas y liderazgo, podríaproponer un profesor. Los profesores podrán elegir la subcomisión que mejor se adapte a su posible contribución. En suma, la propuesta es que por cada curul a las Farc se de una curul a un profesor universitario.


Y como alpúblico en general le molesta tanto lo que le pagan a los congresistas, no hay problema, los profes se quedan ganando lo que ganan en sus universidades. El costo sería simplemente transporte y alojamiento a Bogotá. No necesitarían tener un cuerpo legislativo, pues sus estudiantes y colegas les ayudarían a redondear de manera mas técnica sus propuestas. Y por supuesto, por ningún motivo podrían ser reelegidos. La independencia solo la da no tener nada que negociar nada para ser reelegido.


Ahí queda pues la propuesta, una curul para un profesor por cada curul para un exguerrillero.