Columnistas


De Chaves y otros campeones
Autor: Henry Horacio Chaves P.
27 de Mayo de 2016


Los 162 kil髆etros que hay entre Pinerolo y Risoul, hacen de la de hoy una de las etapas m醩 duras del Giro de Italia.

Los 162 kilómetros que hay entre Pinerolo y Risoul, hacen de la de hoy una de las etapas más duras del Giro de Italia. Puede ser más difícil que la llamada “etapa reina”, entre Altago y Corvara, que ganó hace una semana Esteban Chaves. Aunque esa fue más larga y tuvo seis premios de montaña, esta es más empinada y exigente. Una de esas que define una competencia y que lo puede convertir en el héroe.


Aunque para muchos de nosotros ya es un campeón, sin importar los resultados, sería muy emocionante verlo repetir la hazaña de Nairo Quintana hace dos años, cuando se coronó campeón de la que se considera la tercera prueba de ciclismo más importante del mundo, después del Tour de Francia y la Vuelta España. No es conformismo criollo como dirían algunos. De hecho, me parecen meritorios los dos segundos lugares que ha conseguido en esa prueba Rigoberto Urán, que  está hoy entre los 15 primeros. 


Es que el ciclismo es un deporte de constancia y muchísimo sacrificio. Aunque solo se mencione a los primeros, siempre es bueno recordar que el último recorre los mismos kilómetros. Mejor lo relata Rubén Darío Arcila, el narrador deportivo en su libro: el último apaga la luz, que siempre vale la pena recomendar. No es como en el fútbol en donde un jugador puede esconderse 89 minutos y ser el héroe de un título de último aliento. En la cicla, sano o enfermo, pedalazo a pedalazo cada uno cumple su propia carrera. 


Por eso, más allá de lo que pase hoy, o hasta el domingo, Chaves es un campeón. Como ya han recordado en estos días, batalla en cada carrera después de haber estado al borde de la muerte y de sacrificarlo todo, a pesar de su juventud. No en vano, dijo en una entrevista que hasta hace poco “recortaba las figuras de Armstrong, Contador, Nibali, Valverde y otros duros” en la revista de ciclismo, hasta que “ahí mismo salió un afiche mío”. Hoy no solo corre con muchos de ellos sino que se ha dado el lujo de figurar adelante de ellos. Esperamos que así termine el Giro.


También es muy significativo y digno de alabanza lo de Caterine Ibargüen en la Liga de Diamante. Hace 33 válidas no abandona el primer lugar, en un deporte en el que también depende de su talento y disciplina. Con ella soñamos una nueva medalla olímpica, porque desde hace más de tres años no hay ninguna mejor en el planeta para el salto triple. Ninguna con su sonrisa.


Podríamos seguir enumerando deportistas que se hacen a pulso y llegan solos muy lejos, como Mariana Pajón, Mariana Duque y otra larga lista, pero es suficiente para llamar la atención sobre el trabajo colectivo que es otra virtud deportiva. Los deportes de conjunto nos han dado menos triunfos, aunque por supuesto no menos alegrías. Sin embargo hay que insistir en que el fútbol es cada vez más un asunto de mercadeo y negocio que deportivo. Por ejemplo, me sigue sonando una declaración de Reinado Rueda, a propósito del viaje de Jhonatan Copete a Brasil. Dijo el técnico de Nacional que desde hacía días el futbolista se había ido mentalmente del equipo y reveló que otros están en situación parecida. Salen, se paran en la cancha, pero su mente está en el próximo equipo. De pronto por mostrarse logran algún destello, pero la entrega no es comparable con gente como Chaves o Ibargüen, esos para los que el sacrificio siempre es constante. Pero, lo dijo, Rueda, los futbolistas ya no pertenecen a los equipos sino a los representantes, es decir, al negocio.


Y no es que esperemos que no ganen o no se internacionalicen. De hecho los ciclistas corren para equipos internacionales. El asunto es que no se pierda la gracia y que la emoción de ganar sea más importante en términos deportivos que en los económicos. Ojalá nuestros deportistas, incluidos los futbolistas, nos deparen muchas emociones colectivas y nos den cada vez mejores excusas para alzar la bandera y sentirnos parte de lo mismo. Esa es una de las cosas que más les debemos como nación. Suerte a Chaves hoy y siempre a los demás.