Economía

Cattle farmers ask for change of their sector’s trade association administration
Ganaderos piden cambio de administración gremial
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
23 de Mayo de 2016


Después de la carta de Ganacor, se sumaron asociaciones ganaderas de Sucre como la Corporación de Ferias Agropecuarias y el Comité Ganadero de La Mojana (Cogamojana).


Foto: Archivo El Mundo 

En Colombia hay aproximadamente 400.000 pequeños, medianos y grandes ganaderos, según MinAgricultura.

El pasado 10 mayo la Federación Ganadera de Córdoba (Ganacor), reunida con los comités del sector pecuario del departamento, tomó la decisión de solicitarle la renuncia al presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie Rivera, mediante una carta firmada por los integrantes de la Junta Directiva.


En el documento de Ganacor se establece una serie de sucesos que se han desencadenado como la administración del Fondo Nacional del Ganado (FNG), los problemas de Friogán y la confrontación con el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Aurelio Iragorri Valencia.


Según Alfredo García Burgos, presidente de Ganacor, “se optó por la posición a raíz del fraccionamiento que se venía dando de la institucionalidad ganadera a través de Fedegán, y veíamos cómo la administración del doctor Lafaurie se mostraba empeñada en la prácticamente liquidación de Friogán, empresa líder del sector ganadero colombiano”.


Además, agregó, “de la misma forma, lo que está a punto de suceder es la liquidación del Fondo Nacional del Ganado, el cual era la fuente o nutrición de la parafiscalidad ganadera que por esa cuenta manejaba nuestros recursos. Entonces esto al ver nosotros esa confrontación y que el señor ministro dice que él no asiste al gremio ganadero colombiano hasta tanto el señor Lafaurie esté allí”. 


Por su parte, José Félix Lafaurie Rivera, presidente de Fedegán, manifestó: “La Federación es fiel a su mandato fundacional, un mandato que nos obliga independientemente de las circunstancias del momento, defender una serie de circunstancias que están muy ligadas a la propiedad de la tierra y, por supuesto, a la generación de riqueza desde el campo, esa ha sido la impronta durante 53 años. Hoy el Gobierno está dispuesto a entregarle el campo y nuestro patrimonio a las Farc, quien durante más de 50 años declaró objetivo militar a los ganaderos. Por consiguiente, posiciones aisladas como las de Ganacor son posiciones que finalmente no tienen el respaldo de toda la ganadería colombiana”.


En ese sentido, García Burgos ve una confrontación prácticamente de criterios políticos que no lleva a una buena relación de Fedegán con el alto Gobierno y a la buena ejecución de los programas o políticas ganaderas.


Sin embargo, la Junta Directiva de Fedegán, reunida el pasado 18 de mayo, dijo que no estaba en contra de la paz, respalda la gestión de Lafaurie e hizo un llamado al Gobierno, y muy particularmente al ministro Iragorri Valencia, “con quien nos debe unir el objetivo común de recuperar el campo y colocar al país en el puesto que le corresponde en la producción agropecuaria mundial”. 


Esto con el objetivo “de sumar esfuerzos en pro de la ganadería y del campo que necesita y se merece Colombia en su camino hacia la verdadera paz”, agregó el comunicado.



Conciliadores

De acuerdo con Contexto Ganadero, la Asociación de Ganaderos de la Costa Norte (Asoganorte) hizo llegar una carta al ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, y al presidente ejecutivo de la Federación en la que ofrece una “necesaria interlocución propendiendo por el engrandecimiento de la ganadería colombiana”.


 José de Silvestri Pájaro, director ejecutivo de Asoganorte, recalcó que su intención es la de poder ayudar como colombianos y ganaderos en la solución de la difícil situación actual entre el Ministerio de Agricultura y Fedegán. Asimismo, a través de una carta enviada por Comité de Ganaderos del Norte de Santander (Coganor) y la Federación de Ganaderos de Santander y sus Zonas de Influencia (Fedegasán) a la junta directiva de Fedegán, las entidades piden que se apelen a los estatutos y se convoque un congreso urgente en el que se haga un análisis profundo que le permita a la organización salir adelante.