Columnistas


Otra apuesta por la seguridad, la convivencia y la paz
Autor: Jaime A. Fajardo Landaeta
1 de Mayo de 2016


El pasado 8 de abril la Junta Metropolitana del Valle de Aburrá, presidida por el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez y conformada por los alcaldes de la subregión adoptó, por medio del Acuerdo Metropolitano 02 de 2016, una nueva línea de trabajo.

El pasado 8 de abril la Junta Metropolitana del Valle de Aburrá, presidida por el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez y conformada por los alcaldes de la subregión adoptó, por medio del Acuerdo Metropolitano 02 de 2016, una nueva línea de trabajo: Seguridad, Convivencia y Paz. Así que al componente ambiental y al de movilidad e infraestructura propios del objetivo original, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Amva) suma otro, destinado a acompañar a los municipios ante la inminente firma de un acuerdo de paz.


En un documento de trabajo que desarrolla las bases de dicha política, los consejeros de seguridad, convivencia y paz del Amva hacen notar los recurrentes ciclos de violencia que han impactado la subregión, determinados en principio por la violencia del narcotráfico (1985–1991), el accionar de las bandas y milicias que luego se desmovilizaron (1991–1994) y la presencia de guerrillas y paramilitares a partir de 1995. Se evidencia luego una recomposición de estructuras criminales como resultado del proceso de desmovilización de los grupos de autodefensas (2005–2008) y por las dinámicas criminales vigentes: sus líderes se enfrentan por el control territorial o pactan alianzas para consolidar redes criminales mafiosas para asegurarse la apropiación de rentas ilegales y corromper mercados legales.


Estos múltiples  factores y los atinentes a la convivencia y la paz son los que le dan vida a la decisión del Amva de adoptar este hecho metropolitano. Vale destacar que la dirección de la entidad en manos del exgobernador y exsenador de la República Eugenio Prieto Soto es prenda de garantía para convertirla en valor agregado determinante de la agenda que implementen para el caso los municipios que congrega la entidad.


Ya comenzó el proceso de participación, sistematización y construcción colectiva de las agendas municipales, los talleres y los conversatorios entre las comunidades y las administraciones. A la fecha se contabilizan diez eventos municipales, dos zonales y tres sectoriales, que han permitido definir unos lineamientos que servirán para articular los diversos planes de desarrollo y los planes integrales de seguridad y convivencia de la región, que podrá prepararse de manera adecuada para la implementación de los acuerdos de paz y para lograr unas bases sólidas en esta materia, que puedan ser presentadas a los gobiernos departamental y nacional y a la comunidad internacional.


Gracias a las experiencias acumuladas y a la ostensible disminución de los indicadores de homicidios, los habitantes de la subregión podrán aportar a la solución de los factores estructurales de las violencias que por años han padecido. La existencia de estructurales ilegales, el problema del microtráfico, el desplazamiento forzado, la trata de personas, la explotación sexual y en general todos los factores que afectan la convivencia y la paz tendrán un tratamiento mucho más integral y una visión metropolitana que seguramente reducirá el impacto de muchos delitos, amén de que la experiencia de su director propiciará una muy ágil articulación con el gobierno nacional.


El entusiasmo inicial expresado por las comunidades, organizaciones, gremios y las ONG, sumado al de las administraciones municipales, corroboran el acierto y el promisorio futuro que le espera a esta novedosa decisión del Amva. Sumémosle a eso que Envigado está a punto de entrar de lleno al Amva para hacer realidad la consigna: #QueremosSer10, que pronto será refrendada por la ciudadanía del municipio.