Palabra y obra

What the sea of the “seven colors” hides
Lo que esconde el mar “de los siete colores”
22 de Abril de 2016


Iniciativa Bajo Tranquilo: una apuesta por la recuperación de un espacio marino en un sector de la Isla de San Andrés que se ahoga en residuos sólidos sumergidos.


Janeth Raga, fotorreportera y estudiante del Instituto Henry Agudelo.


Basura en el mar?  Me costaba pensar que algo así pudiera estar sucediendo en un paraíso como San Andrés.   Fue así como en octubre de 2015 me embarqué como una voluntaria más del Proyecto, para conocer por experiencia propia qué era eso de sacar desechos del mar; una vez ahí confirmé tristemente, que aquello que había visto a través de fotografías era un hecho: que el denominado “mar de los siete colores” estaba plagado de pañales, botellas plásticas y de vidrio, zapatos y prendas de vestir, redes de pesca y material de amarre como zuncho y cuerda, además de cientos de llantas de automóvil.


Según reportes recientes en el marco del Foro Económico Mundial de este año,  “para 2050 habrá más plástico que peces en el mar”.


A la fecha, luego de catorce jornadas de recuperación, se han extraído casi 4 toneladas de RSS (lo que equivale al peso aproximado de cuatro automóviles pequeños) una labor que ha requerido incluso el uso de lanchas especializadas de la Armada Nacional con sede en la Isla, para el transporte de las llantas extraídas. 


Me resulta contradictoria esta problemática teniendo en cuenta la declaratoria de la Unesco del año 2000 donde señalan al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina como reserva de la biósfera Seaflower, y sobre la cual debería estar puesto el mejor de los empeños a nivel científico y de vigilancia, para su debida protección y defensa de la mano arrasadora del hombre.


Los invito de manera respetuosa a ser multiplicadores de lo que está sucediendo con esta problemática que, sin ser conscientes de ello, también padecemos en nuestros entornos cercanos: ríos, lagunas, humedales; en el ámbito local, por ejemplo, el fondo de la represa de Guatapé está siendo intervenido de manera similar para la extracción de agentes contaminantes, perjudiciales para su flora y fauna. 


De igual manera los invito a educar a sus hijos desde sus propias casas en el cuidado del medio ambiente, por medio de iniciativas tan simples como “no arrojar basuras a las calles”, pues estas de cualquier forma van a parar a los cuerpos de agua.


Es triste corroborar cómo el ser humano se ocupa de su propia extinción a partir de un accionar mecanizado como el de arrojar al suelo lo que “ya no sirve”. ¿Cómo no se da cuenta que sus desechos van a parar a las fuentes de agua desde las calles, las tuberías de las casas y los ríos, y que de allí, irremediablemente, regresan a sí mismo, a su organismo, a través de los alimentos?


“La Iniciativa Bajo Tranquilo busca recuperar este espacio como un aporte de la comunidad del buceo al entorno marino, como una oportunidad de hacer un cambio, de sensibilizar, educar y ser proactivo con el medio vital del Archipiélago”, expresó  Jorge H. Sánchez, coordinador de Iniciativa Bajo Tranquilo  y miembro fundador de la Fundación Help 2 Oceans.