Economía

Reficar will require US$ 2,000 million in arbitration
Reficar exigirá en arbitraje US$2.000 millones
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
30 de Marzo de 2016


La empresa demandada nunca había construido una refinería y el presupuesto inicial de las obras se hizo con apenas un 20% de la información necesaria.


Foto: Cortesía 

Las obras de la Refinería de Cartagena tienen un sobrecosto de 100%.

La Refinería de Cartagena S.A. (Reficar) solicitó el inicio de un proceso arbitral contra CB&I, empresa encargada de la ampliación de la refinería ubicada en la Heroica, ante la Cámara de Comercio Internacional. La demanda busca recuperar al menos US$2.000 millones, monto que el Gobierno considera se perdió por las ineficiencias de las constructoras del complejo refinador más moderno de Latinoamérica. 


Indica la nota de prensa de Ecopetrol, dueña de la refinería, que Reficar presentó su solicitud el día 8 de marzo y se circunscribe al contrato de ingeniería, procura y construcción (EPC por sus siglas en inglés) celebrado entre CB&I, conformada por Chicago Bridge & Iron Company N.V., CB&I (UK) Limited y CBI Colombiana S.A. y la empresa refinadora.


Este paso sería la consecuencia de las acciones preparadas por los asesores legales de la empresa, que ya venían estudiando acciones, según explicó en rueda de prensa el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, el pasado febrero en respuesta a la investigación que hizo la Contraloría General de la República, y que evidenciaba un sobrecosto del 100%.


Rafael Bernal, doctor en jurisprudencia de la Universidad El Rosario de Colombia, y quien fuera director del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá por más de 20 años, explica que el arbitraje es una opción para la solución de conflictos, generalmente empresariales, alternativa a la vía ordinaria, es decir, la que implica ir a cortes y juzgados.


Puntualiza Bernal que entre las ventajas está la del tiempo. Permite resolver los conflictos mucho más rápido. La segunda, quizás la más importante en su opinión, “es la posibilidad de tener como jueces a árbitros expertos en el tema de que se trate, y en el caso de negocios internacionales cubre las desconfianzas que pueden existir entre las partes. En este caso, el inversionista extranjero podría ver con temor un tribunal nacional más cuando su contraparte forma parte del Estado”.


“Es por ello que en los negocios internacionales es bastante frecuente utilizar el arbitraje en lugar de los jueces locales”, agrega el experto. Comenta que esta figura permite graduar varios elementos en los que ambas partes quedan satisfechas para tener un buen escenario en el que van a trabajar el reclamo. Es importante señalar que el arbitraje es de una sola instancia, es decir, lo que se decida allí no tiene apelación, o es muy excepcional. Agrega Bernal: “Lo tienen pocos países pero no lo usan porque lo importante es obtener una solución en un tiempo breve, mientras que las instancias lo que hacen es atentar contra esa brevedad”.


Para el abogado es natural que se conozcan pocos detalles del proceso ya que tiende a manejar de manera privada, y precisa que las partes (Reficar y CB&I) deben ponerse de acuerdo con un llamado pacto arbitral, que -por decirlo de alguna forma- fija las normas de funcionamiento del tribunal y especifica cómo se eligirán los jueces. “Lo más común es que cada parte nombre uno y esos dos nombran el tercero”, acota Bernal.



Las irregularidades

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en su rueda de prensa del 10 de febrero acusó errores en la ampliación de la refinería, que se iniciaron desde la escogencia del contratista, CB&I: “Ese contratista fue escogido bajo una modalidad que resultó muy perversa, gastos reembolsables, debió haberse hecho llave en mano. Esto resultó muy perjudicial, especialmente para un proyecto que en su origen no estaba adecuadamente planificado. CB&I mostró grandes dosis de improvisación, y fue a lo largo del proyecto una empresa que no estuvo a la altura de las exigencias de la refinería”.


Entre otros factores que afectaron los costos de la construcción de Reficar, su presidente actual, Reyes Reinoso Yánez, señala que se habían logrado cifras récord de productividad, “lamentablemente en el momento cúspide de esta actividad ocurrió un costosísimo paro laboral, que por más de 70 días paralizó la obra”.