Columnistas


Si él está mal, yo estoy bien
Autor: Mariluz Uribe
15 de Marzo de 2016


Mirando el noticiero de las 2 am del 28 de febrero, vi cómo unos hombres (¿?) de un envalentonado ejército de liberación (¿?) matan policías y soldados.

Mirando el noticiero de las 2 am del 28 de febrero, vi cómo unos hombres (¿?) de un envalentonado ejército de liberación (¿?)  matan policías y soldados, las frecuentes víctimas que saben que corren el peligro de ser sacrificados por darle paz y orden al ex-país del Sagrado Corazón.


¿Matan por matar? No. A menos que estén recibiendo una orden, matan para sentirse bien ellos, inconscientemente, es una forma para vengarse de lo que fue su maltratada niñez, su triste juventud, su ahora sin casa y sin amor. 


“Si hago desparecer a alguien que seguro está mejor que yo, pues me siento mejor yo.”  


- ¿Cómo fue la niñez de un hombre capaz de asesinar? Imagínenlo, no tuvo padres bien avenidos y educadores, tuvo padres castigadores, y eso, si los tuvo, si no fue abandonado, acaso echado recién nacido en una caneca de basura. 


Imposible adivinar lo que la Psicología enseña, pues es un punto de vista diferente, no un punto de vista previamente establecido, si no la comprobación de las realidades, la búsqueda de sus razones. 


Bien quisiera que hubieran oído a mis maestros en los grupos de ANÁLISIS TRANSACCIONAL. En Argentina R. Kertez. En USA: San Francisco John James, su madre escritora Muriel James, George Kohlrieser (de quien tengo permiso de traducir y divulgar sus escritos). En Esalen, Big Sur: G. Bateson. En Canadá, Eric Berne, fundador. ¡Sugiero leerlo!


Por una vez tuvieron aquí en el gobierno un sabio de la Psicología, de la forma de ser del sér humano, Luis Carlos Restrepo, cuyos libros, cortos y sustanciosos, recomiendo, si los desinformados gobiernos no los han sacado de circulación, como lo sacaron a él, echándole culpas por sus actuaciones que no comprendieron porque claro, nadie en el gobierno es graduado en Ciencias Psicológicas. Y, ojo, por ello no se comprende a la gente y por eso no se la puede gobernar.


Hay que entender cómo funciona el cerebro humano. Hay que remitirse a Freud, que tuvo tiempo para pensar en su calmada y súper tapizada casa de Viena, que conocí y admiré, con la comodidad de sus sofás, alfombras dobles - que dizque pasaron de moda - y grandes cortinajes, una casa de la Austria de su época. 


Allí donde posteriormente nació Adolfo Hitler, seguro furioso porque descubrió tenía un abuelo o bisabuelo judío, el que se acostaba con su empleada doméstica, alemana. Raro, ¿no? Se enardeció contra los judíos porque eran los más capaces, los más platudos de esos países, así que después de pasar un tiempo en la Cárcel escribiendo MI LUCHA, se fue a mandar donde lo dejaron, ahí en Alemania y de una se anexó Austria. 


Para reparar sus confusas niñez y juventud y el hecho de que nunca pudiera realizarse como pintor, se fue a pintar de sangre sus campos de concentración, disimulándola en los hornos y seguro sintiéndose muy bien porque estaba haciendo sufrir a otros en las formas más escalofriantes…


*Psicóloga PUJ y Filóloga UdeA