Economía

Municipalities will move the economy with Call Centers
Municipios moverán la economía con Call Centers
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
14 de Marzo de 2016


Según el gobernador de Antioquia ya en La Ceja se está en proceso de montar un negocio de este tipo, en Amagá otro y están buscando la forma de que se levanten en Caucasia, Apartadó y otros municipios que no llegó a precisar.


Foto: Cortesía 

Los sectores financiero, telecomunicaciones, servicios y comercio son los que hacen mayor uso de los Call Centers.

El gobernador de Antioquia, Luis Pérez, cree firmemente en el potencial de los contact center y call centers (centros de atención telefónica por sus nombres en inglés) como dinamizadores de la economía y el empleo en la región, por lo que ya tiene pensado que se levanten este tipo de negocios en más de cuatro municipios del departamento.


Este tipo de empresas son las encargadas de dar soporte telefónico a usuarios de la banca, la tecnología y líneas aéreas entre otros servicios, y gracias a los avances en telefonía y computación, no requieren estar en el mismo país donde se encuentra la empresa matriz. En este ámbito es famoso el caso de la India, en cuyos call centers se brinda soporte a usuarios de computadoras en todo el mundo, cuyas gerencias están en Estados Unidos.


Explicó Pérez en un encuentro reciente, con representantes del Ejecutivo Nacional para fortalecer las exportaciones del Departamento, que estas empresas son: “Un área de servicios bastante interesante que tiene que ver con las exportaciones obviamente y recientemente hemos tenido reuniones con los que hoy han sido prósperos en estos negocios en Medellín, y el interés que ellos tienen es llevar estos call centers a los municipios más grandes de Antioquia”.


Sobre su virtud empleadora comentó: “Eso es salvador para un municipio. Cuando en un municipio se ofrecen 500 empleos directos casi inmediatamente se acaba el desempleo”.


Pero, dado que son negocios que, a simple vista, requieren dos condiciones: recursos humano capacitado, preferiblemente bilingüe, y un buen soporte tecnológico para manejar la cantidad de llamadas que deben recibir, ¿estaría cualquier localidad de la región lista para manejar esto?


Ana Karina Quessep, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de Contact Centers y BPO (Acdecc & BPO), respondió: “No existe una limitante real si existe la intención de apoyar el desarrollo de las regiones. En términos generales lo básico para la instalación es tener una adecuada infraestructura física, servicios públicos estables dado el número de personas que se contratan y una excelente conectividad de la mano de un ancho de banda adecuado.


Consultada Quessep sobre si la infraestructura digital o telefónica colombiana permitiría ubicar este tipo de empresas en cualquier parte, comentó que en principio “no debería haber obstáculos para eso. Aunque requiere -eso sí- del compromiso firme del Gobierno Local si se trata de zonas muy apartadas”.



¿La mejor opción laboral?

Quessep señaló que el sector de Call Centers es muy inclusivo en el plano laboral: “La población que trabaja con nosotros es, en un porcentaje del 55%, joven y pertenece a la generación de los llamados millennials o Generación Y (entre 18 y 33 años). Pero no hay restricciones y el sector ha venido trabajando para ser cada vez más inclusivo, dadas las características del oficio, algunas regiones ya están redifiniendo sus perfiles para dar oportunidad a personas de mas de 40 años y que tengan una segunda oportunidad laboral, siempre y cuando haya una disposición de aprendizaje”.


Sin embargo, Carlos Julio Díaz, director de la Escuela Nacional Sindical, considera que esta no es una manera de generar empleo masivo de calidad. Señala: “Son trabajos bastante extenuantes, y hay muchas quejas porque son muy mal remunerados, además de que trae afectaciones auditivas”.


Una investigación de la Universidad Externado de Colombia sobre el tema señalaba que aunque la mayoría de los consultados valoraba positivamente su labor, muchos dijeron que trabajan bajo una fuerte presión y casi un 45% expresó su deseo de cambiar de empleo.