Economía

Pension systems, an unsustainable competition
Regímenes pensionales, una competencia insostenible
Autor: Duván Vásquez
7 de Marzo de 2016


El Ministerio de Trabajo anunció que este mes se iniciará una serie de encuentros con organizaciones para concertar un proyecto de reforma pensional.

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Foto: Giuseppe Restrepo 

Tres cuartas partes de los adultos mayores no tienen una pensión, por lo que muchos buscan actividades informales para conseguir un ingreso.

Que sólo el 10% de los empleados se va a pensionar, que no más un 23% de los adultos mayores cuenta con una pensión, que un 75% de los afiliados al régimen privado y un 90% del público no se pensionará, que menos de ocho millones de ocupados cotizan activamente a pensión y que el Gobierno debe destinar cada año al menos $34 billones para las pensiones, son razones por las cuales desde hace varios años se discute la necesidad de una reforma al Sistema General de Pensiones.


Para ese propósito el ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, indicó que ya tiene algunas propuestas y reflexiones hechas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde). Por lo que a mediados de este mes se convocará a la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, la misma que busca acordar el salario mínimo cada diciembre, para recoger y estudiar recomendaciones para concertar lo que sería un proyecto de reforma pensional que, “en un escenario conversado, dialogado y trabajado, presentaremos a consideración del Congreso” en el segundo semestre de este 2016.


Esto a raíz de que en los más de 20 años que lleva operando, el mismo sistema ha mostrado que tiene una insostenibilidad y ha provocado una ineficiencia de los regímenes pensionales como el privado Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (Rais) o el público Régimen de Prima Media (RPM). Algunos expertos consideran que una falla es que estos dos estén en competencia.


El economista Giovanni Montoya Aldawe, director de Contenidos del Grupo Ágora, indica que en Colombia “adoptamos el modelo Régimen de Ahorro Individual, que es el que tenemos en el sistema privado, pero lo pusimos a funcionar de manera paralela y casi que en competencia canibalizándose con el Régimen de Prima Media”,  que es el que ofrece mayoritariamente Colpensiones.


Es por eso, según él, que ocurre que el RPM con prestación definida genere un déficit fiscal al Estado, que es alrededor de un 4% del Producto Interno Bruto (PIB) cada año, lo que “significa de alguna manera que vía impuestos se le termina pagando pensiones a quienes hoy están pensionados. Entonces ese régimen, por ese lado, es un régimen que no es autosuficiente”.


En esa misma tónica responde la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías (Asofondos), que sostiene, en la respuesta a un cuestionario de EL MUNDO, que no se puede postergar una reformar pensional, porque mantener el sistema público es “excesivamente costoso, inequitativo y con baja cobertura; esto cuando año tras año la población mayor está creciendo a tasas importantes”, lo que hace que hoy hayan 5,2 millones de adultos mayores de 60 años -sólo alrededor de 1,5 millones de ellos tiene una pensión- y en 2050 habrían unos catorce millones de estos colombianos, como lo indican las cifras del informe Misión Colombia Envejece, realizado por Fedesarrollo y la Fundación Saldarriaga Concha.


Altos subsidios


La insostenibilidad pasa, además, porque hay una cantidad de pensiones que están “altamente subsidiadas”. Asofondos afirma: “Por ejemplo, alguien que cotiza por 25 salarios mínimos durante los últimos diez años laborados, según cifras del Ministerio de Trabajo, tiene un subsidio equivalente a $1.000 millones. Entonces, mientras a los de más altos ingresos se les otorgan estos subsidios, a la gran mayoría que no se pensiona se les devuelve sus aportes ajustados a inflación y sin ningún interés real, haciendo de este un sistema altamente inequitativo”.


No obstante, el Rais no ha sido la solución, porque es un régimen que depende de una estructura de inversiones, que aunque mínimo debe dar un margen de rentabilidad del 1,5% anual, está sometido a factores como: el número de aportantes, sus edades y sus niveles salariales, una cantidad de elementos que conjugan para que no sea suficiente un ahorro que garantice una pensión decente para los trabajadores que terminarán su ciclo laboral.


De hecho, de acuerdo con Montoya Aldawe, “la rentabilidad ha bajado terriblemente y eso ocasiona que hoy las personas no pudieran ni siquiera alcanzar una pensión con un ingreso mínimo y de alguna forma obliga a exigir más tiempo de aportes, a exigir más edad”.


Es así que hoy en los fondos de pensiones hay 13,2 millones de afiliados, mientras sólo 5,9 millones cotizan activamente. Así mismo, en Colpensiones hay 6,3 millones de afiliados, de los cuales sólo 2,1 millones son activos.


La falta de cobertura y continuidad más una serie de subsidios son reflejo de que en estos más de 20 años el Rais sólo tenga unos 70.000 jubilados, mientras el RPM posee cerca de dos millones de pensionados.


Réplica insuficiente


A finales de 1980 en Chile, cuando aún corría la dictadura militar de Augusto Pinochet, el Decreto 3500 reformó el sistema previsional de ese país y le dio vida a las pioneras Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en América Latina, que trece años después fueron replicadas en Colombia mediante la Ley 100 de 1993, cuando se crea el régimen dual de pensiones que se conforma con el existente RPM más el novedoso Rais.


La diferencia del modelo partió en que en 1982, los chilenos decidieron que el único sistema previsional fuera el de las AFP para los nuevos trabajadores desde ese año, y para los antiguos que desearan trasladarse voluntariamente del público al privado. Mientras que en Colombia funcionan aún los dos regímenes.


De acuerdo con el ingeniero y columnista económico Eduardo Sarmiento en su columna El descuadre pensional, publicada el año pasado en El Espectador, la reforma de hace 20 años fue asimétrica, porque las AFP “se cargaron con los afiliados del viejo sistema y los nuevos, y le dejaron los jubilados al Gobierno”, mientras los fondos privados manejan más de $190 billones que se desplazan al sistema financiero y el Ejecutivo debe destinar cerca de $34 billones anuales del presupuesto nacional para financiar las pensiones.


Al respecto, Carlos Cañas Builes, vicepresidente de la Confederación de Pensionados de Colombia (CPC), aduce que una reforma pensional debe ir, entonces, orientada a “acabar los fondos privados de pensiones, porque estos son los que en este momento se vienen enriqueciendo a costa de las cotizaciones de los trabajadores y no están dando pensión”.




Otras reformas

Giovanni Montoya Aldawe, director de Contenidos del Grupo Ágora, estima que aumentar por lo menos un punto al actual 16% de cotización a la pensión generaría un mayor ahorro en el régimen privado como en el público. Y aunque no desconoce que eso puede ser contraproducente para los trabajadores independientes que deberían pagar más, lo primordial es hacer una educación del ahorro para que se tenga claro que esos recursos serían ingresos en la vejez.


Por otro lado, entre las recomendaciones de la Ocde, una de las principales es eliminar el requisito de la pensión mínima con el salario mínimo, lo que implicaría hacer una reforma al Artículo 48 de la Constitución. No obstante, Montoya Aldawe, Vásquez y Cañas Builes coinciden en que con las condiciones de vida actuales un jubilado, del que dependa una familia, no podría sostenerse.


A pesar de ello, Asofondos y la Ocde sostienen que si se quita esa traba podría haber mayor cobertura del sistema y un número más amplio de empleados con ingresos en su vejez.




Aumento de edades

Una de las constantes argumentaciones de centros de estudios para poner en la discusión el incremento de edades de jubilación, que hoy son 57 años para mujeres y 62 años para los hombres, es que la expectativa de vida de los colombianos ha aumentado. Así mismo, que la cotización de más tiempo y menos periodo de mesadas de una pensión lograrían una sostenibilidad mayor del sistema pensional.


Es por eso que se especula con modificar de acuerdo con los estándares internacionales, que oscilan en 65 años de edad tanto para hombres como mujeres.


Héctor Vásquez, especialista Laboral de la ENS, no descarta de inmediato la idea porque reconoce que la expectativa de vida es diferente a hace 25 años y hoy el promedio es de unos 75 años de edad. Sin embargo, la igualdad de las edades entre hombres y mujeres sólo debería contemplarse si ellas tienen reducciones en el número de semanas de cotización por cada hijo que tengan, ya que “reproducen la fuerza laboral”.





Comentarios
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Sandra
2016/03/06 11:31:17 pm
Cordial Saludo, Encuentro en el artículo " Regímenes pensionales una competencia insostenible" dos errores ubicados en el párrafo seis, ambos errores sobre la conjugación inadecuada del verbo haber. Dice: hayan 5,2 billones, cuando debe ser haya, luego dice: habrían unos catorce millones, cuando debe ser habría. Es importante que el manejo del idioma por parte de la prensa sea el mejor. Hasta Pronto.