Economía

Es “acertada” la salida de EPM de Isagén: Aristizábal
Autor: Duván Vásquez
4 de Febrero de 2016


La Alcaldía de Medellín radicó ayer ante el Concejo el proyecto de acuerdo 004 de 2016, “Por el cual se autoriza una enajenación de una participación” de la empresa antioqueña en la generadora.



Fuente: Isagén 

Luego de la pasada Asamblea Extraordinaria de Isagén, Jesús Arturo Aristizábal Guevara quedó como miembro principal de EPM en la Junta Directiva de la generadora, que ya es controlado por el fondo de inversiones canadiense Brookfield, luego de que se hiciera con el 57,61% de las acciones que poseía allí la Nación, por un pago de $6,48 billones.


Aristizábal, quien fue vicealcalde de Habitat, Movilidad, Infraestructura y Sosnibilidad entre 2013 y 2015, y desempeñó varios cargos directivos en EPM, conversó con EL MUNDO sobre por qué considera “acertado” que se busque que EPM salga de Isagén.


¿Por qué es la mejor opción que se venda la participación de EPM en Isagén?


Es muy importante porque después de que se dio la transacción del fondo canadiense Brookfield y el Gobierno Nacional, ellos como compradores de Isagén tienen la obligación legal e igualmente normativa -por el reglamento de enajenación- de adquirir las acciones de los accionistas minoritarios al mismo precio que le pagaron cada una de las acciones a la Nación, o sea a un precio de $4.130. Eso posibilitaría liberar importantes recursos para EPM, con aproximadamente unos 358 millones de acciones, que al valor unitario representa una cifra cercana a los $1,5 billones, que serían recursos fundamentales para el desarrollo de la inversión social en Medellín.


¿Qué acarrea si EPM continúa?


Con la sensatez e inteligencia de los concejales, ojalá den la autorización para la venta de las mismas, porque quedan atrapados unos importantes recursos de los habitantes de Medellín. Igualmente, porque el operador privado que acaba de llegar, Brookfield, pues tiene que someterse a las reglas del mercado y tiene que someterse a la normatividad establecida para todos los agentes del sector de generación del país y, por lo tanto, hará también una competencia absolutamente legítima, una competencia en el marco de unas reglas absolutamente claras para todos los compradores de energía; y la posibilidad de que EPM pueda tener injerencia real en decisiones estratégicas por la minoría accionaria en la que ya quedaría, pues nos parece que no sería utilidad dejar atrapados tan importantes recursos.


 Pero, ¿qué cambia con Brookfield, si EPM mantiene su mismo puesto en la Junta?


EPM en la anterior Junta Directiva, cuando estaba el Gobierno Nacional como accionista mayoritario, tenía voz y voto; un reglón de un principal y de un suplente. Y en esta oportunidad EPM sigue teniendo, igualmente, voz y voto, y un reglón con principal y suplente.


Pero no es lo mismo ser socio del Gobierno Nacional en el manejo estratégico de todo el tema del sector de energía a ser un socio minoritario y pasivo por su participación accionaria en una empresa ya controlada por un actor estratégico, pero de característica privado.


¿Brookfield ha ofrecido algún beneficio para tentar a EPM a que se quede, o a ella tampoco le conviene?


Hasta el momento no ha habido ninguna conversación adicional de las que en forma normal se ha tenido en todos los procesos y todas las etapas que se cumplieron dentro del cronograma de venta de las acciones de la Nación.


 Así esté obligado por la reglamentación, ¿qué pasaría si la canadiense no tiene los recursos o no desea comprarle a EPM?


Brookfield tiene la obligación, y así lo han expresado en declaraciones públicas los representantes de dicho fondo, de comprarle a todos los minoritarios y ellos han expresado que no sólo tienen los recursos sino que tienen toda la intención de, ojalá, quedarse con el 100% de las acciones de la compañía.


¿Y si el Concejo le da un “no” al proyecto de acuerdo 004?


Desde mi punto de vista, conociendo el sector eléctrico, conociendo desde hace muchos años como miembro de la Junta Directiva a Isagén, conociendo lo que ha sido la participación de EPM en dicha Junta Directiva, me parece que en el evento de que el Concejo de Medellín no le diera la autorización para la venta, sería un gran error e igualmente podríamos decir que la Administración Municipal cumplió con lo que le correspondía de tramitar ante el Concejo la autorización de venta. Allí se podría configurar un detrimento patrimonial, porque estaría a cargo de aquellos actores a quienes les correspondía tomar la decisión como es el Concejo de Medellín de una pérdida de valor de las acciones de EPM y, por lo tanto, un detrimento en desmedro del patrimonio de EPM y de la ciudadanía de Medellín.



Motivos de la enajenación

En la exposición de motivos del proyecto de acuerdo 004, que se radicó ayer ante el Concejo de Medellín, la Administración Municipal señaló que la solicitud de la salida de EPM de Isagén es porque “su participación minoritaria del 13,14% en el capital de Isagén no constituye un contrapeso efectivo en los órganos de decisión de dicha sociedad”. Por lo que “habría un evidente conflicto si EPM intentara exigir, pedir o sugerir a Isagén acciones tendientes a generar un comportamiento deseado, aunque fuese con fines más altruistas”.


En los motivos expuestos, también se aclaró que independientemente de los controlantes, la empresa debe cumplir con las normatividades ambientales, sociales, laborales y de la regulación energética del país.


El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, manifestó que la radicación  del proyecto 004 se hizo luego de todo el análisis técnico y jurídico. La inversión de los recursos por la enajenación, que sumarían cerca de $1,5 billones, “ya hace parte de una discusión de ciudad”, dijo el burgomaestre y agregó que EPM podría tener una capitalización para que priorice temas de región, como su importancia en el Oriente y en Urabá, y en algunos proyectos estratégicos del Municipio de Medellín, sobre todo con agua potable.