Columnistas

Diez municipios 10
Autor: Jorge Alberto Vel醩quez Betancur
4 de Febrero de 2016


Las 羠eas Metropolitanas, reguladas por la Ley 1625, (abril 29 de 2013), son dentro de la estructura pol韙ica del Estado colombiano, la 鷑ica entidad pol韙ica administrativa que cumple con el esp韗itu cooperativo.

Las Áreas Metropolitanas, reguladas por la Ley 1625, (abril 29 de 2013), son dentro de la estructura política del Estado colombiano, la única entidad política administrativa que cumple con el espíritu cooperativo grabado en la frase: “la unión hace la fuerza”. En ese mismo sentido, las Juntas Metropolitanas, órganos directivos de estas entidades, también cumplen con el espíritu democrático expresado en la fórmula: “un socio, un voto”, independientemente de los aportes que cada municipio realice a la bolsa común del desarrollo en equidad que se promueve desde estas organizaciones. 


Dicho esto, hay que celebrar que el Municipio de Envigado y el Área Metropolitana del Valle del Aburrá se propongan, con la mayor buena voluntad de las partes, llenar un vacío y corregir un error histórico. Es un hecho natural, geográfico, histórico y social, que Envigado hace parte del Valle de Aburrá, pero por diferentes razones que hoy aparecen revaluadas, no integra la entidad jurídica denominada Área Metropolitana, que tiene como misión el logro de la equidad humana y territorial, cumpliendo con su tarea misional de planeación, de ejercicio de la autoridad ambiental y de la autoridad de transporte de los territorios integrados, como lo dispone la ya mencionada Ley 1625.


Le corresponde al Área Metropolitana la coordinación de la planificación y gestión del territorio. En ese sentido debe promover la articulación de los planes de desarrollo de los municipios integrados entre sí y de estos con los planes de desarrollo departamental y nacional, lo mismo que los planes ambientales y de transporte de la subregión central de Antioquia. En esta tarea, la planeación debe ser integral y envolvente para que el desarrollo fluya de manera coherente y sin obstáculos. Obviamente, la planificación y las acciones consecuentes serán más ordenadas si todos los municipios están integrados en el Área, haciendo que los beneficios se irriguen de manera proporcional, es decir, con justicia social.


En materia ambiental, la anexión de Envigado no traerá ningún traumatismo, ya que en este momento la jurisdicción sobre este municipio la tiene Corantioquia. Como lo ha previsto el director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto, una vez aprobada la anexión se hará una entrega paulatina y escalonada de recursos, de manera que ninguna de las entidades se afecte en su funcionamiento y presupuesto, porque si el fin esencial del Estado es la ordenada convivencia de sus miembros, las entidades públicas deben educar con el ejemplo y esta es una oportunidad de primer orden para demostrar que las buenas intenciones se pueden llevar a la práctica sin disputas y dentro del mayor respeto a la autonomía.


En un momento histórico dominado por las palabras clave: globalización, gobernanza y solidaridad, es un error creer que una sola persona, una sola entidad o, en este caso, un solo municipio, pueda solucionar por sí mismo y con sus recursos, problemas que son de índole general y que, como la planeación, el medio ambiente, la movilidad, la vivienda, la salud, la inseguridad y los servicios públicos, tocan a todos los municipios de la subregión central del Departamento, donde se asienta el mayor número de habitantes, se concentran las mayores oportunidades de educación y empleo y, en consecuencia, se aglomeran con toda su fuerza destructiva los mayores problemas que afectan la supervivencia y la convivencia de la sociedad.


Bienvenido este nuevo intento de juntar los esfuerzos de los diez municipios del Área Metropolitana para unir voluntades y recursos en beneficio de todos los habitantes de la subregión. Como dice el líder socialista español, Pedro Sánchez, “no basta la ley, hace falta política”. Con visión política, alcalde y concejales de Envigado y director del Área Metropolitana y el alcalde de Medellín como presidente de la Junta Metropolitana, apoyados por los alcaldes y concejos del Valle de Aburrá, darán el paso que falta para que el equipo esté completo. Así, con la fuerza de todos los diez municipios del Valle de Aburrá podrá ser “municipios 10” en equidad y desarrollo.