Nacional

Soldiers die in combats with Eln
Mueren soldados en enfrentamientos con Eln
Autor: Daniela Ángel Madrid
10 de Enero de 2016


Tras la estimada culminación de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc, el grupo guerrillero Eln iniciaría pronto un camino similar, aunque algunos sectores a su interior no estén en total acuerdo.


Foto: Cortesía 

Los militares del Ejército han sido víctimas constantes de atentados, durante los últimos meses, promovidos por el grupo guerrillero Eln.

Dos soldados murieron en un combate con el grupo guerrillero del Ejército de Liberación Nacional (Eln), en una zona rural del departamento de Norte de Santander, informó ayer el Ejército colombiano a través de un comunicado.


Según la información oficial, el enfrentamiento tuvo lugar en zona rural del municipio de Teorama, donde los militares de la Brigada Móvil 23 desarrollaban “operaciones de seguridad y defensa para la protección especial” del oleoducto Caño Limón Coveñas, el cual ha sido un objeto frecuente de atentados por parte de esa guerrilla en los últimos meses.


Durante dicho combate murieron los soldados Luis Miguel Arcos Balanta y Luis Carlos Iturriago Barraza tras recibir el impacto de algunos “artefactos explosivos improvisados” lanzados por miembros del Eln, indicó el Ejército quien además reclamó que este tipo de explosivos están “expresamente prohibidos en los postulados del Derecho Internacional Humanitario”.


Las autoridades manifestaron sus condolencias y apoyo a los familiares y amigos de los uniformados muertos.


Diálogos inciertos


El Eln, la segunda guerrilla de Colombia con alrededor de 1.500 combatientes, mantiene desde enero de 2014 “diálogos exploratorios” con el Gobierno de Juan Manuel Santos, con el fin de abrir un proceso de paz análogo al que se desarrolla actualmente en la mesa de La Habana entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) desde hace más de tres años y el cual se estima que termine en  el mes de marzo.


Según dijo a finales de diciembre el líder del Eln, Nicolás Rodríguez Bautista, alias gabino, a la agenda de negociación de los diálogos de paz “no le falta ni una coma” en relación con el esperado futuro proceso de su culminación, razón por la cual se mostró confiado en que las conversaciones puedan abrirse formalmente a principios de este año.


“El atranque está en cómo concretar asuntos operativos para la fase pública. Tenemos confianza en que por fin llegue ese momento comenzando el año venidero (...) La paz es un asunto muy importante para toda Colombia y el Eln está firmemente comprometido con ella. Somos optimistas, sin desconocer las dificultades”, dijo el guerrillero.


Sin embargo, alias gabino manifestó que “si se logra un verdadero proceso de paz, la vía política es la que más deseamos transitar, pero si quienes nos adversan no se disponen a ella, no quedará otro camino que seguir usando el derecho a la rebelión”. 


Según el cabecilla, existen sectores radicales dentro del Eln que no están de acuerdo con sentarse a dialogar con el Gobierno y asegura que esta es una decisión ratificada por consenso. 


En ese sentido, explicó que dichos sectores consideran que al Gobierno le falta coherencia para comprometerse con un diálogo formal, en parte porque “han incrementado los operativos militares contra el Eln”, por lo que también denunció excesos por parte del Estado. “En Colombia la impunidad ronda por encima del 96% en los delitos cometidos por agentes del Estado, algo gravísimo en un país con seis millones de víctimas, poco sirve a la paz que una parte asuma sus responsabilidades y otra no”, puntualizó.



Negociaciones anteriores

Durante la primera administración presidencial de Álvaro Uribe Vélez comenzaron esfuerzos para gestionar un proceso de paz con el Eln. Inicialmente en Cuba, en el 2002, y después a través de la facilitación mexicana, entre el 2004 y el 2005. Posteriormente, se reunieron en Caracas durante el 2007. Después de un fallido proceso de acercamiento de 26 meses con el Estado, el Eln regresó a la confrontación militar y a la ofensiva política, pero golpeado militar y políticamente por el fortalecimiento militar del Gobierno. Por lo que sus fuerzas se redujeron a aproximadamente 2.500 guerrilleros en armas en 2008. Según organismos de inteligencia colombiana, el Eln se asoció en los departamentos de Cauca y Nariño con bandas de narcotraficantes, relacionadas a su vez con grupos paramilitares de derecha.