Mundo deportivo

Colombia saids present we are there at the Dakar 2016
Colombia dice presente en el Dakar 2016
Autor: Peter Ramírez Coral
28 de Diciembre de 2015


Seis pilotos colombianos tomarán la salida el próximo 2 de enero cuando comience la edición 37 del Rally Dakar y la octava que se cumple en Sudamérica. En Buenos Aires (Argentina) será el prólogo y después de pasar por Bolivia, el 16 de enero.


Esfuerzo físico, mental y económico es lo que se necesita para ser parte de la histórica travesía por el desierto más emocionante del mundo de los motores, el Rally Dakar. Así lo entienden los pilotos colombianos que harán parte de la edición 2016 y en la que el hecho de llevar los colores del país los llenan más de orgullo. 


“Estoy muy contento por ir y siento mucha responsabilidad por ser el único deportista colombiano que va en las motos. Es lo más grande que me puede pasar en la vida, es como cuando un escalador sube el Everest”, reconoce el vallecaucano Juan Esteban Sarmiento. 


Por su parte, el manizaleño Mauricio Salazar Velásquez, quien participará en la categoría de autos, afirma que “es un honor llevar el nombre de la ciudad y del país en el evento de automovilismo amateur más grande del mundo”. 


Esfuerzo económico


Y es que para ambos, que el Dakar haya viajado desde África para pasar a disputarse en esta región del continente fue la mejor oportunidad para cumplir el sueño de sus vidas. Sin embargo, pese a la cercanía, cada año se hace más complicado asistir. 


“Correr esta edición es extremadamente difícil, porque mi equipo es español y tengo que pagarles en euros. Entonces, de 170 millones de pesos que me costaba la participación anterior hoy estamos hablando de 300 millones”, explica Sarmiento.


Exigencia física


Pero después de sobrepasar las exigencias económicas sigue la mayor prueba para los más de 500 participantes: sobrevivir a los catorce días de competencias y a los cerca 9.000 kilómetros de recorrido de un Dakar que, como es habitual, lleva al extremo la resistencia física de los pilotos, quienes tendrán que soportar temperaturas de más 40 grados centígrados en tierras argentinas, y de menos de cinco grados y estar a más de 3.600 metros de altura, en las bolivianas.


“El Rally es un tema mental, físico y mecánico a todo nivel. Son jornadas muy largas en las que toca cuidar muchísimo la hidratación porque la deshidratación desencadena mil problemas como la falta de concentración y de resistencia”, dice Salazar, quien ajustará su segunda participación. 


Respecto a la dificultad, Sarmiento considera que “se siente mucho susto porque el reglamento es muy extenso y delicado. Además, hay peligro en cada curva”. Y es que el piloto, de 43 años de edad, sabe muy bien de los riesgos de correr en el Dakar: el año pasado sufrió una caída en la penúltima etapa en la que se fracturó el hombro izquierdo, “me encontré con un bache hecho por la lluvia que cayó en la noche anterior y eso no estaba en la hoja ruta. Aunque no necesité cirugía, la recuperación me tomó seis meses”, recuerda. 


Llegar a la meta


Terminar la carrera, sin importar el tiempo ni el puesto, es el objetivo para muchos en el Rally Dakar. “Con las dificultades económicas y con el tipo de preparación que uno tiene (porque no pudimos entrenar en desiertos), terminar sería un logro impresionante, sería magnífico”, dice Sarmiento, quien ha sido el único piloto nacional en terminar el Dakar (2013 y 2014). Salazar también valora el poder completar la totalidad del recorrido: “El 85 o 90% de los pilotos es aficionados, entonces debido a la complejidad de la carrera el objetivo es terminarla. Todo el que la finalice tiene su medalla y ese es el principal trofeo que nos llevamos”.