Columnistas


De la mata que mata a la mata que cura
17 de Diciembre de 2015


El Senado de la República, aprobó el proyecto que regula el cannabis medicinal. Un proyecto que ha sido respaldado no solamente por una porción significativa de la opinión pública sino por la Academia Nacional de Medicina.

Juan Manuel Gaitán


El Senado de la República, aprobó el proyecto que regula el cannabis medicinal. Un proyecto que ha sido respaldado no solamente por una porción significativa de la opinión pública sino por la Academia Nacional de Medicina e incluso por representantes de la Iglesia en Colombia.


Se trata de un proyecto que busca permitir que los productos terapéuticos a base de cannabis, sean asequibles a todos los colombianos en condiciones de igualdad. Que se garanticen las condiciones de higiene y seguridad en los procesos de fabricación, comercialización y utilización de estos medicamentos. Que los nuevos productos respondan a los estándares de calidad aceptados por la comunidad científica y finalmente, que controlemos el mercado para que el precio no sea un obstáculo para los pacientes de enfermedades crónicas y terminales, que quieran acceder a ellos como tratamiento.


Más allá de la desinformación que algunos han pretendido ronde este proyecto, lo único que se quiere garantizar es el acceso a un medicamento seguro, de alta calidad y que permita aliviar una situación de dolor para más de un millón de pacientes en Colombia.


Para lograr este propósito, el proyecto define una arquitectura institucional muy sencilla: el Ministerio de Salud, le dirá a los médicos como usar el cannabis y a las universidades, como hacer investigación y promover el uso científico para fines exclusivamente médicos. El Ministerio de Justicia,  otorgará las licencias para producir o transformar el cannabis medicinal.


Este, no actuará solo; se apoyará en el  Instituto Colombiano Agropecuario-ICA para verificar el cumplimiento de los requisitos de los solicitantes y en el  Ministerio de Defensa, quien por intermedio de las fuerzas militares y la  Policía Nacional, llevará a cabo las actividades de inspección y vigilancia que sean necesarias.


Para terminar, debemos hacer una precisión. Aunque este proyecto de ley no creará ningún impuesto nuevo para el colombiano, si garantizará los recursos necesarios para las actividades de prevención y atención a los efectos no deseados de esta regulación; es decir,  para atender programas de prevención del consumo en menores y de atención a la adicción de consumidores problemáticos.


Estos recursos, serán recaudados a través de la solicitud de licencias de producción de medicamentos y del cobro de tarifas y contribuciones. En otras palabras, quien esté interesado en lucrarse, pagará de su bolsillo, los daños o las afectaciones que se puedan generar. Creo que no hay una forma más sencilla de presentarlo.