Columnistas

Antioquia y la crisis silenciosa
Autor: Hernán Mira
29 de Noviembre de 2015


"Nos falta mucho en educación en Antioquia", dijo la ministra de Educación, Gina Parody, en reciente visita a Medellín, donde presentó los resultados de las pruebas Saber 11 2015-2.

“Nos falta mucho en educación en Antioquia”, dijo la ministra de Educación, Gina Parody, en reciente visita a Medellín donde presentó los resultados de las pruebas Saber 11 2015-2. “Estamos rajados como país, departamento y municipio”, agregó, y además invitó a un cuestionamiento sobre el dinero que se está invirtiendo en educación, sí se está disponiendo adecuadamente. Uno de los empresarios asistentes al encuentro con la ministra, le preguntó sobre la formación en valores, en el ser, y no solo en el saber, teniendo en cuenta los altos niveles de corrupción, y Parody contestó –como cuenta el diario El Colombiano- que el Ministerio no podía reemplazar a los padres de familia, ni a la sociedad. Otra insolente respuesta de la mineducación.


La Ministra, tan olímpica y prepotente, en su respuesta parece desconocer el artículo 67 de la Constitución: “La educación formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia”, y la Ley General  de Educación (115 de 1994) donde se dice que un deber primordial de la educación es formar ciudadanos. Además, contradice los mismos resultados de las pruebas Saber, pues en estas hay 49 preguntas correspondientes a lenguaje, matemáticas, ciencias sociales y naturales, y 59 de competencias ciudadanas. Queda claro así, que las pruebas sí evalúan valores ciudadanos y cívicos en la educación formal, como debe ser, y no los deja solo para la formación familiar y social.


Bien preocupante, entonces, el resultado de las pruebas en la región, pues Antioquia ocupo el puesto 16 en los departamentos y Medellín el 12 en las ciudades. Porque si vamos a la estructura de esos exámenes, como se dijo, ahí se miden tanto las competencias que logran los estudiantes en las materias regulares que más se aprecian en los currículos, como en la formación ciudadana que, incluso, aparece con más preguntas. 


Próximamente vendrá a la ciudad la connotada filosofa y estudiosa a fondo de la educación, Marta Nussbaum, donde se le otorgará el grado honoris causa por la Universidad de Antioquia, con sobrados méritos. En uno de sus textos más conocido “Sin fines de lucro: por qué la democracia necesita de las humanidades”, el primer capítulo se titula “La crisis silenciosa” que muy bien se puede aplicar a la que vive, para el caso, la educación en Antioquia y Medellín, donde la formación ciudadana y en ética civil está bien poco desarrollada. 


“Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener la democracia.”, anota en ese texto la profesora Nussbaum y advierte además: “Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán naciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y los sufrimientos ajenos”. Bien a lugar entre nosotros, esta reflexión de la filosofa cuando nos hemos preocupado tanto en la educación, por el emprendimiento, la innovación y los parques bibliotecas y educativos -algo que en principio está bien- pero sin que se haya acompañado de un énfasis en la formación integral, ético-moral y en valores.


Son tres los elementos primarios que señala la profesora en esta formación: i) capacidad de examen autocrítico de sí y los otros ii) sentirse miembro de una comunidad o familia, ciudadano del mundo y iii) capacidad de situarse en el plano de los otros y valorar su existencia. Ahora que se inician nuevas administraciones, vale la pena examinarse y replantear esta educación para corregir el rumbo de esta “crisis silenciosa” que tanto acallamos.