Economía

Vehicle users would finance new road works
Usuarios de vehículos financiarían nueva vialidad
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
28 de Noviembre de 2015


La otra fuente de financiamiento considerada es el uso de activos, ya sea privatizando unos u obtener recursos de cuando se vaya a dar una nueva concesión de una vía o servicio en esa situación, que podría ser administrado a través de un fondo.


Foto: Cortesía 

En la ciudad de Londres los carros pagan un impuesto adicional si van a circular por el centro de la ciudad.

Entre las propuestas que la Financiera de Desarrollo Nacional (FND) está manejando para sufragar el costo de la vialidad futura del país, especialmente el llamado Plan Maestro de Transporte Intermodal (Pmti) planificado a 20 años, un equipo de expertos recomienda que los usuarios de las nuevas vías, así como los dueños de los carros, paguen mayores impuestos tal como ocurre en otras naciones.


Clemente del Valle, titular de la FND, indica que esta propuesta, que aún debe ser revisada por la comisión de expertos tributarios, sería parte de un abanico mayor, en el que entran la valorización del terreno, el uso de dinero proveniente de la venta de activos, y las más conocidas: los aportes provenientes del presupuesto nacional y el financiamiento bancario nacional e internacional. 


“El ejercicio que hicimos fue explorar nuevas fuentes de pago. Es claro que en un plan como este, la financiación (bancaria) lo único que hace es mejorar el perfil, alargar el plazo para pagar, pero hay que ampliar las fuentes de pago. Hoy el país depende mucho de recursos tributarios, de tarifas. Por ello la FND contrató un grupo de expertos, y ellos vieron que uno de los focos es la contribución que pueden hacer los usuarios”, explica Del Valle.


Uno de los expertos contratados, Pablo Rueda, comentó que en la mayoría de los países hay una relación entre lo que los usuarios de las vías pagan en impuestos, peajes o tarifas, con lo que gasta el Estado en la infraestructura vial. “Pero Colombia está muy quedado en las dos cosas, tanto en vías como en el aporte”, acota.


Rueda señala que el otro experto contratado por la FND, José Manuel Vassallo, hizo un estudio en 2012 en el que comparaba varios países europeos y Estados Unidos, y mostraba estructuras distintas de cómo se recuperaba lo gastado en vialidad. En Alemania e Inglaterra no hay peajes pero hay un impuesto a la gasolina muy alto, Suiza tiene un impuesto a los vehículos por kilómetro, mientras que en Estados Unidos el impuesto a la gasolina es muy bajo y tienen que destinar el presupuesto a mantener la estructura vial y ya son conscientes de que no les alcanza.


“La metodología de Vassallo se aplicó a una muestra de países latinoamericanos, y Colombia es el país que menos aporta por vehículo. La propuesta es ver si podemos elevar a nivel promedio el recaudo que se hace por vehículo/año, y en camiones llegar a promedios muy elevados”, apunta el investigador colombiano. 


El equipo Vassallo-Rueda llegó a una propuesta en que se hace un ajuste al impuesto nacional a la gasolina, se introduce un gravamen a los vehículos nuevos y se eleva en un porcentaje el impuesto anual de rodamiento. Con esto, explica el experto, “se recogería medio punto del PIB”, que es un 30% del financiamiento de todo el plan.


El presidente de la Financiera de Desarrollo Nacional comentó sobre las otras fuentes de financiamiento: “Están más vinculadas al uso de suelo. Es el caso de la valorización y la captura de valor, que creemos son unas fuentes subutilizadas en este momento. Pero actualmente no hay cuantificación, se va a trabajar en eso, vamos a hacer estudios más profundos”.



Pagar por mejor vialidad

Hay ciudades como Santiago de Chile donde se usan autopistas  por las que se paga más, comenta el experto en vialidad Pablo Rueda. “Y uno se pregunta: ¿pero esto puede ser bastante regresivo?, ¿cómo hace la gente para pagar el peaje?” y se responde: “Pero es realmente un gana-gana. Los que pagan les liberan espacio a los que no pagan, entonces está mejor todo el mundo. Si yo tengo la plata y estoy dispuesto a pagar por mi paso por la autopista, me voy por ahí, el que no está dispuesto a pagar va a tener una red más vacía porque otros se fueron por la autopista”. 


Hay otros instrumentos como valorización, peajes urbanos, cargos de congestión como  en Londres, que se están revisando en Bogotá, comenta Rueda. “Son instrumentos muy válidos porque el peor costo es el de tener calles en mal estado. Rehabilitar una carretera que no se ha mantenido cuesta tres o cinco veces más que el mantenimiento normal. Entonces, si uno tiene garantizados los recursos para mantenerla bien, logra ahorros fiscales y de gasto”, concluye el experto.