Política

Liberals, the second force
Liberales, la segunda fuerza
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
26 de Noviembre de 2015


En Antioquia los rojos quedaron electoralmente detrás del uribista Centro Democrático, pero volvieron a superar a los conservadores y al Partido de la U que resultaron seriamente afectados por los uribistas.


Concluido el ciclo electoral colombiano, con la realización de las elecciones nacionales del 2014 y las territoriales que acaban de transcurrir, el Partido Liberal en Antioquia, por el número de votos y de curules conquistado, se constituyó en la segunda fuerza electoral en este departamento.


Es así como sólo perdió con el uribista Centro Democrático, y desbancó de los sitios de privilegio que habían logrado los Partidos de la U y el Conservador desde el ciclo electoral del 2010 y el 2011.


En el 2010 los liberales fueron relegados a la tercera casilla con los casi 220.000 sufragios que contabilizaron para la Cámara, superados por los conservadores con 374.000 y los 250.000 del Partido de la U, cuando todavía estaba bajo la égida uribista.


Así las cosas, los azules obtuvieron el impresionante resultado de siete escaños de los 17 en juego para la Cámara, mientras que los uribistas del 2010 y los liberales se apuntaron de a cuatro curules cada uno.


Al año siguiente, el 2011, para los comicios regionales de la Asamblea de Antioquia y del Concejo de Medellín, el Partido de la U se llevó sendas victorias electorales.


Fue el más votado para la Duma con casi 350.000 sufragios y para el Concejo con 121.000, que le produjeron como dividendos siete diputados y seis cabildantes en la ciudad capital.


Los conservadores lo secundaron y el Partido Liberal fue arrojado al tercer lugar con 263.000 votos para la Asamblea y 77.000 en el Concejo, para cinco diputados y cuatro concejales.


Sin embargo, los rojos obtuvieron el premio gordo con el triunfo en la Alcaldía de Medellín de Aníbal Gaviria en coalición con el fajardismo y con una manito de varios sectores del conservatismo y otras corrientes.


Pero este panorama electoral comenzó a cambiar en el 2014 con el estreno del uribista Centro Democrático, que barrió en las elecciones legislativas de marzo del año pasado y ahora en octubre para la Asamblea y el Cabildo.


La aparición de este partido lesionó electoralmente al santista Partido de la U y a los conservadores que se fracturaron, toda vez que un grueso de sus fuerzas se convirtió en uribista.


En cambio los liberales lograron sobrevivir aunque bajaron un poco su votación en la Asamblea y tuvieron un escaso pero interesante repunte en votos para el Cabildo.


Los rojos quedaron de segundos, no sólo en votación sino en curules. En la Asamblea conservaron las cinco curules y en el Cabildo perdieron una sola por escaso margen.


Hoy los liberales pueden decir que para la Asamblea de Antioquia tienen 280.000 votos y para el Concejo 82.000.


Por matices


De acuerdo con los resultados de la lista liberal para la Asamblea de Antioquia, este partido logró una importante presencia regional con cinco matices rojos.


Se sobraron en votación los liberalismos de Bello y de Envigado con guarismos superiores a los 40.000 sufragios para la Duma, a lo que contribuyó el matiz conocido como Unidad Liberal.


Luego se ubicaron con votaciones por encima de los 30.000 sufragios el equipo liberal de la Universidad de Medellín, que recuperó su escaño en la Duma, en lo que contó con la ayuda de Participación Liberal. Y el nuevo matiz del legislador Julián Bedoya, el cual también rescató su curul en esa corporación.


Con unos 28.000 votos vuelve a tener su escaño en la diputación antioqueña el Liberalismo Socialdemócrata del exsenador y excandidato a la Alcaldía de Medellín, Eugenio Prieto Soto, el cual habían perdido al expulsar a Julián Bedoya de esa organización, cuando era diputado.


Colombia Nueva, de la senadora liberal Sofía Gaviria, debutó con una votación de 15.000 tarjetones, pero no le dio para alcanzar un escaño en la Asamblea Departamental.


Entre tanto, la mayoría de todos esos matices del liberalismo antioqueño contribuyeron al éxito en las urnas de Luis Pérez Gutiérrez, quien es de origen liberal, y el primero de enero jurará como nuevo gobernador de Antioquia.


Participación Liberal sorprendió a todo el mundo con su espectacular votación de casi 16.000 sufragios en el Concejo de Medellín.


También permaneció con su presencia política electoral en la capital de Antioquia el equipo de la U. de M. con más de 13.000 sufragios, mientras que el guerrismo bajó un poco de votación a lo mejor por su desliz uribista.


La pérdida más dolorosa de curul la sufrió el Liberalismo Socialdemócrata de Eugenio Prieto, que pese a aumentar su votación a 10.000 sufragios, no pudo reelegir a su actual concejal Carlos Mario Mejía Múnera.


Entre tanto, la tendencia del congresista Julián Bedoya fracasó en el objetivo de trastear de la Asamblea de Antioquia hacia el Concejo al otro jefe de este equipo liberal, Adolfo León Palacio, quien sacó menos de 7.000 votos, lo que no tuvo correlación con el logro conseguido para la Duma.


Y otra gran derrota electoral para el Concejo de la ciudad la vivieron los liberalismos de Envigado, de Bello y de Unidad Liberal que juntos no fueron capaces de conquistar un escaño en el Cabildo con el actual diputado Héctor Jaime Garro. Este fue uno de los grandes reveses liberales de los comicios de autoridades locales del pasado 25 de octubre.



Los líos rojos

El triste espectáculo en las pasadas elecciones territoriales lo dio el Partido Liberal de Antioquia en el caso de la Alcaldía de Medellín.


Los rojos de esta región consiguieron tres importantes curules de Senado en el 2014 con Sofía Gaviria, Luis Fernando Duque y Eugenio Prieto S., pero el verdadero candidato no iba a ser él, sino su socio político Óscar Marín, pero fue inhabilitado por el Consejo de Estado al perder una pelea política y jurídica con el ramismo conservador, en la cual le faltó viveza y por dar “papaya” a sus enemigos.


Sin embargo, Prieto S. renunció a su importante escaño legislativo, que fue uno de los varios motivos que adujeron sus propios contrincantes dentro del mismo Partido Liberal para adelantar la campaña que luego llevó a su asfixia electoral y económica como candidato a la Alcaldía de Medellín.


Pero pese a tener que dejar la aspiración, al final resultó favorecido con el triunfo en ese cargo de Federico Gutiérrez, a quien ayudó a elegir.