Nacional

“Conpes for Armero has already been approved”: Santos
“Conpes para Armero ya fue aprobado”: Santos
15 de Noviembre de 2015


En su recorrido por el Parque Conmemorativo Omayra Sánchez, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dio a conocer los avances de la Ley de Honores para Armero.



El presidente Juan Manuel Santos develó ayer una escultura en honor a la niña mártir Omayra Sánchez, durante la conmemoración de los 30 años de la tragedia de Armero, acto que se cumplió en el nuevo Armero Guayabal, en el Tolima.

Cortesía Presidencia

Redacción EL MUNDO y EFE


El presidente de la República, Juan Manuel Santos, anunció el progreso que ha tenido la Ley 1632 conocida como la Ley de Honores de Armero que declara el 13 de noviembre como día de la solidaridad con este municipio. “Ya avanzamos en varios frentes que ordena la Ley para preservar la memoria. Estamos construyendo el registro único de propietarios, para identificar familias que perdieron sus terrenos durante la tragedia.  El Instituto Agustín Codazzi ya definió los linderos de Armero, como estaba antes de la tragedia y ayer firmé un decreto para identificar a los propietarios de hace 30 años para poderles comprar sus predios”, manifestó el jefe de Estado. 


Explicó además que donde hoy es el camposanto se harán más obras de infraestructura y también informó que el viernes se aprobó el documento Conpes para agilizar estas y otras iniciativas de la Ley. 


De esta manera se le ordenó a diferentes entidades movilizar recursos para avanzar en tres frentes: El desarrollo social de Armero, el impulso a la competitividad que incluye la promoción del municipio como  centro turístico y se acordaron varias iniciativas de preservación de la memoria que ya están en marcha con el Ministerio de Cultura.


Santos reconoció ayer que la tragedia de Armero, donde hace 30 años una avalancha dejó unos 23.000 muertos, estaba “anunciada” y las autoridades de la época no tomaron medidas para impedirlo. “No se escucharon las voces de advertencia”


El primer mandatario visitó las ruinas de esa ciudad del departamento del Tolima, donde plantó un árbol en el camposanto en el que quedó convertida esa próspera ciudad agrícola por la avalancha de piedras y lodo causada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz la noche del 13 de noviembre de 1985.


“Esas vidas se perdieron porque se desató una tragedia que para muchos era una catástrofe anunciada y por ello sus muertes nos pesan en el alma porque fueron el producto de la imprevisible erupción del volcán Nevado del Ruiz”, manifestó.


“Pero también, y hay que reconocerlo, porque no se escucharon esas voces que lo advertían y no se tomaron las medidas preventivas suficientes en el tiempo justo para evitar esa pavorosa tragedia que borró Armero de la faz de la Tierra”, agregó el presidente.


Santos habló en un acto celebrado en la cercana localidad de Armero Guayabal, donde se trasladó la cabecera municipal y donde inauguró un monumento a las víctimas de la mayor tragedia natural del país.


La posibilidad de que Armero fuera destruida por una avalancha fue advertida por científicos colombianos y extranjeros que en los meses previos habían estudiado recientes erupciones del volcán Nevado del Ruiz y la dirección en la que se movían sus emisiones de lava, ceniza o vapor de agua.


Habitantes de la zona también habían alertado a las autoridades semanas antes del represamiento del río Lagunilla, por cuyo lecho bajó la avalancha de piedras y lodo en dirección a Armero, pero el Gobierno de la época ignoró totalmente estas advertencias que, de haber sido atendidas, habrían dado pie a una evacuación y reducido la cifra de víctimas, según especialistas. 



Omayra: el símbolo

En Armero Guayabal el jefe de Estado inauguró una escultura que representa a la niña de 13 años de edad, Omayra Sánchez, cuya agonía de 50 horas transmitida en directo por las televisiones del mundo se convirtió en símbolo de aquella tragedia. La escultura, del maestro colombiano Enrique Saldaña, muestra a Omaira saltando con la cuerda como cualquier niña de su edad, en una posición semejante a la clásica de la Victoria de Samotracia que reposa en el Museo del Louvre de París. Según Santos, Omayra se convirtió en un “hito universal” porque “enfrentó con tanto coraje y tanta dignidad el reto de estar al frente de la muerte” durante las tres noches y los tres días que duró “su lucha y su agonía”. “Han pasado 30 años y todos sentimos como si fuera hoy aquel día en que más de 25.000 colombianos fueron arrebatados a la vida aquí en Armero por la fuerza inclemente de la naturaleza. Su memoria es una presencia que yace también aquí ahora, en nuestras almas y en nuestros corazones”, expresó el Presidente.