Columnistas

Cuando m醩 l韉eres hablan de educaci髇 y los ambientes de aprendizaje se vuelven clave para el pa韘
Autor: Mar韆 Victoria Angulo
9 de Septiembre de 2015


En los 鷏timos a駉s muchos m醩 y cada vez m醩 empoderados y conocedores hablan de educaci髇.

La semana pasada tuvo lugar la cumbre de líderes por la educacion organizada por Semana. En los últimos años muchos más y cada vez más empoderados y conocedores hablan de educación. Ya no solo se pronuncian los representantes del sector educativo, sino líderes de otras carteras que comienzan a entender que la educación lo es todo y es responsabilidad de todos.


Múltiples temas fueron discutidos por múltiples voces durante la cumbre: escuchamos a la ministra de Educación, al Ministerio de Hacienda, al director del DNP,  a secretarios de educación, candidatos a la Alcaldía de Bogotá, maestros y maestras, sociedad civil, expertos investigadores y también a los invitados de los que más hablaré en este artículo, los rectores. El mensaje fue claro: esta lista de abanderados de la educación debe ser cada vez mayor para hacer de la educación el pilar de las transformaciones en una sociedad que, como afirmó la Ministra, debe convertirse en una sociedad del conocimiento.


En primer lugar, considero importante reconocer lo que muchos percibimos en la cumbre: la apropiación, pertinencia y protagonismo de los rectores líderes transformadores en los diferentes paneles, tema que resalto pues es claro que si ellos están empoderados y acompañados, las transformaciones vendrán más rápido. Los rectores que asistieron son solo una muestra representativa de los rectores del país, queda clara la prioridad de trabajar y acompañar la totalidad de los rectores y directivos docentes pues serán ellos quienes inspirarán y convocarán a las instituciones y comunidades a caminar por la senda de la calidad.


En segundo lugar, de los temas discutidos me centraré en uno que me parece retador, inspirador y que invita a la creatividad y a la construcción colectiva: dado que aprender debe ser algo divertido y significativo, ¿cómo hacer de más ciudades del país ciudades educadoras y cómo lograr que las instituciones educativas en general sean verdaderamente ambientes para el aprendizaje? 


Reconocer la escuela y su contexto como escenario de conocimiento y ejercicio de la ciudadanía implica reorientar la educación hacia la construcción de nuevos  ambientes de aprendizaje que tengan en cuenta la importancia de formar en ambientes dignos, seres humanos solidarios y pacíficos, que participen en la toma de decisiones colectivas, capaces de interactuar en una sociedad diversa en todo sentido. 


¿Qué tenemos al respecto en el país? En primera instancia, el Plan Nacional de Infraestructura, con un monto de 4.5 billones de pesos, compuesto por recursos de la Nación, regalías, entes territoriales y aportes privados mediante alianzas público-privadas. De otro lado,  contamos con el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa y el documento Conpes 3831 de 2015, derrotero que debemos estudiar y comenzar a poner en práctica tanto los alcaldes y gobernadores que elijamos, como los demás actores del sector privado y las organizaciones de la sociedad civil que hemos venido trabajando en fortalecer y crear espacios para el aprendizaje. 


Además, hay diversas experiencias inspiradoras que merecen ser miradas: en entidades territoriales como Atlántico, Antioquia, Bogotá, Medellín, Cali, Manizales e Itagüí las comunidades educativas se han movilizado para pensar el tipo de infraestructura, de institución educativa y de proyecto educativo que sueñan y se viene trabajando en proyectos como parques educativos, museos, centros de desarrollo infantil y la regionalización de las universidades, entre otros. En un país tan diverso, partiendo de la premisa de proveer espacios dignos e inspiradores, la flexibilidad y las respuestas pertinentes a lo local deben ser los principios que acompañen esta apuesta en la que la meta para los próximos tres años es construir 30.000 nuevas aulas.


También están las experiencias exitosas de organizaciones de la sociedad civil y el sector privado como Argos, Fraternidad Medellín, las fundaciones Mario Santo Domingo,  Davivienda, Telefónica, Natura Cosméticos, Orbis y Compartir entre otras, que incorporaron a la creación de ambientes educativos conceptos de sostenibilidad, escuelas verdes, bio-clima, corresponsabilidad y uso de materiales locales, entre otros. Para bien de nuestros niños y niñas la innovación es una invitada de primer orden a la que se debe invitar.


Uno de los expertos de Harvard que acompañó la discusión recordó la importancia de tener en cuenta que la tendencia hoy son instituciones educativas para grupos de 600 a 800 estudiantes, con ambientes de aprendizaje orientados a eliminar prácticas y actitudes excluyentes, apoyar diferencialmente la diversidad, reconocerla como un valor, promover la búsqueda de alternativas que conecten las identidades sociales, étnicas y culturales con las propuestas educativas y transformar el clima escolar de manera que el trabajo colaborativo y la participación se conviertan en estrategias permanentes de trabajo en la comunidad educativa. 


Como dijo una de las rectoras, “en el ser del rector debe renacer el maestro inspirador para, de la mano del Gobierno Nacional, los gobiernos locales y las organizaciones privadas y de sociedad civil, promover la generación y mejoramiento de espacios físicos como condiciones que posibilitan el desarrollo de aprendizajes y la trasformación de las relaciones e interacciones que ocurren dentro y fuera de la escuela”.


Reconocer así la escuela es devolverle su función social y reorientar los procesos educativos que en ella se dan hacia la construcción de ciudadanos capaces de reflexionar sobre su propia historia en diálogo con otros, capaces de  construir o transformar los acuerdos que regulan sus vidas y dispuestos a proteger la dignidad de todos.  La tarea es grande y es el momento de compartir experiencias,  sugerir y sumar para que los nuevos alcaldes y gobernadores comprendan la potencia de la estrategia y se unan al gobierno nacional para entre todos hacer de las instituciones educativas espacios inspiradores para el encuentro y para soñarnos un nuevo país.