Columnistas

縉egociar con b醨baras naciones?
Autor: L醶aro Tob髇 Vallejo
9 de Septiembre de 2015


En las redes sociales han circulado videos de la manera como la guardia del vecino pa韘, haciendo alarde de su posici髇 dominante, maltrata a ni駉s, ni馻s y j髒enes, no una vez, sino muchas veces consus patas y garras.

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Poner los pies en la tierra no costó a los colombianos la pérdida de dignidad. Mucho han escrito mis colegas columnistas sobre el tema fronterizo con Venezuela, la bofetada a los derechos humanos por la OEA, cómo en el caso de Panamá, que se vendió por un “plato de lentejas”, perdón deudas por petróleo, es un asunto que se le deberá cobrar de contado a este organismos multilateral, no por el suceso de no haber aprobado la sesión para tratar la problemática con los “venecos”, sino por meter la cabeza en la tierra como el avestruz, para ponerle coto a las prácticas de los bárbaros venezolanos.


En las redes sociales han circulado videos de la manera como la guardia del vecino país, haciendo alarde de su posición dominante, maltrata a niños, niñas y jóvenes, no una vez, sino muchas veces consus patas y garras, porque para hacer eso no son seres humanos, sino bárbaras bestias prehistóricas, arremetiendo contra los acorralados colombianos que no les queda más remedio que aguantar la paliza. Pero esa historia de la violencia de los miembros de las Fuerzas Armadas del lado de allá de la frontera no es de ahora. Los recortes de prensa han reseñado los muertos y maltratos hacia los colombianos, estando en nuestro territorio por parte delos uniformados venezolanos. La invasión del espacio aéreo también ha sido recurrente, como también la invasión territorial. Pero también hay que decirlo, no hemos sido los santos del paseo, es cierto que algunos colombianos han cometido abigeato, terrorismo, secuestro en el territorio del vecino país, no quiere decir que los 5 millones de compatriotas que  viven allá sean de mala calaña.


El Presidente Santos, ha sido prudente, pero tardío en poner los pies en la tierra y plantarse. Si los connacionales qué están siendo deportados son paramilitares, contrabandistas, entre otros apelativos de mala calaña, porque no exige la deportación de los guerrilleros que se pasean como “Pedro por su casa” por el territorio gobernado por Maduro.


Así nos hacen ver las autoridades chamas, como lo canta Paquita la del Barrio en su canción, rata de dos patas:


“Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho, Infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija, cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponzoñosa, deshecho de la vidate odio y te desprecio, Rata de dos pataste estoy hablando a ti, porque un bicho rastrero aun siendo el más malditocomparado contigose queda muy chiquito. Maldita sanguijuela, maldita cucaracha, que infectas donde picas, que hieres y que matas ...”


Bajo ese espectro, más de los 3000 colombianos deportados en este año de Venezuela, en su autoestima se deben sentir como lo canta Paquita, lo que se configura como otra violación a los derechos humanos, el maltrato sicológico que mina la autoestima.


Negociar bajo esas circunstancias de manera bilateral es perder el tiempo. Las diferentes cortes internacionales tendrán la palabra, pero no podemos negociar con los bárbaros de Venezuela, a claro que no son todos, sino la “bota militar” y el jefe máximo, es decir, Maduro, Diosdado, y sus secuaces.