Nacional

March for dignity from the border
Marcha por la dignidad desde la frontera
7 de Septiembre de 2015


El alcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez, pidió que se empiece a trabajar en medidas para ayudar a esta ciudad colombiana después de que se supere la crisis en la frontera con Venezuela.


Foto: EFE 

Con carteles y fotos de colombianos, los habitantes de Cúcuta (nacionales y venezolanos) pidieron respeto a los derechos de los  deportados.  

Redacción EFE


Centenares de personas se sumaron ayer a una marcha por la dignidad y el respeto a los colombianos, en respuesta a la decisión del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de cerrar el principal paso fronterizo entre ambos países y a la deportación masiva de colombianos.


Vestidos unos con camisetas blancas y otros con las amarillas de la selección nacional de fútbol, los manifestantes, que llevaban banderas de Colombia, globos y pancartas, partieron del Templo Histórico de Villa del Rosario, al lado de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, y ambas ciudades colindantes con las venezolanas de San Antonio y Ureña, en el estado de Táchira.


Al ritmo de música de tambores, la multitud, encabezada por el gobernador de Norte de Santander, Edgar Díaz, inició la caminata detrás de una pancarta que decía “Por la dignidad y el respeto a los colombianos”.


Entre los manifestantes había también venezolanos, como una mujer mayor que llevó una camiseta con la frase: “Soy Venezuela, soy Colombia” y se protegía del sol con una gorra con la bandera del país vecino.


“Los exiliados de Cuba y de Venezuela condenamos al comunista convicto "Nicolás Podrido", que se divierte bailando cumbia mientras los pobres que atropelló y deportó sufren y lloran”, rezaba una pancarta enarbolada por un hombre de unos 70 años.


Además del cierre fronterizo, decisión que fue acompañada de un estado de excepción que ya abarca a varios municipios del Táchira, Venezuela deportó al menos a 1.355 colombianos que vivían en ese país y unos 15.000 más salieron por trochas y con sus enseres a cuestas por el temor a correr la misma suerte.


Campaña internacional


Por otro lado, la canciller colombiana María Ángela Holguín inicia hoy ante los organismos internacionales en Ginebra una campaña para explicar la crisis con Venezuela y especialmente los atropellos de que han sido víctimas sus compatriotas en ese país.


Holguín viajó a Ginebra después de acompañar, en una visita a la ciudad fronteriza de Cúcuta, al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien conoció sobre el terreno la crítica situación.


Entre las actividades que la ministra colombiana tiene previstas en Ginebra está una reunión con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein, y con la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), según la Cancillería.


La Ministra espera reunirse también entre hoy y mañana con el director de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Lacy Swing. “Quiero agradecer al representante de la OIM (...) porque siempre ha sido un socio importante, pero en este caso que ha sido tan dramático, ha estado permanentemente con nosotros”, dijo Holguín el pasado miércoles en Cúcuta donde participó en un consejo extraordinario de ministros encabezado por el presidente colombiano Juan Manuel Santos.



Desde El Vaticano

El papa Francisco se refirió ayer a la “dolorosa situación que se ha creado en la frontera” de Venezuela y Colombia, cerrada desde el pasado 19 de agosto, para asegurar a ambos países que “con espíritu de solidaridad y fraternidad, se pueden superar las actuales dificultades”. En estos términos se expresó el papa Francisco desde la ventana del palacio apostólico del Vaticano durante su discurso después del rezo del Ángelus dominical.  “En estos días, los obispos de Venezuela y Colombia se han reunido para examinar juntos la dolorosa situación que se ha creado en la frontera entre ambos países”, dijo el Papa, pronunciando la frase en español. “Veo en este encuentro un claro signo de esperanza. Invito a todos, en particular a los amados pueblos venezolano y colombiano, a rezar para que, con un espíritu de solidaridad y fraternidad, se puedan superar las actuales dificultades”, agregó.