Palabra y obra

The Mamm, a space for “artistic dialogues”
El Mamm, espacio para “diálogos artísticos”
4 de Septiembre de 2015

Emiliano Valdés, curador del Museo de Arte Moderno de Medellín, comparte sus visiones acerca de cuál deberá ser el énfasis expositivo y curatorial de esta entidad, con nuevos espacios.


¿Por qué inaugurar el nuevo Mamm con exposiciones que van desde Débora Arango hasta creadores contemporáneos?


La idea es que las salas del edificio nuevo alberguen la colección permanente, lo que evidencian las exposiciones de Débora Arango, de los Salones Arturo y Rebeca Rabinovich y los Portafolios de las Artes Gráficas Panamericanas, Agpa. 


En Talleres Robledo seguiremos exhibiendo las exposiciones temporales, ya que esta nave central es objeto de revisiones de propuestas artísticas, tiene mucho material sobre el cual se puede trabajar. Tenemos, en coproducción con la Casa Encendida de Madrid, la exposición Muestrario de José Antonio Suarez; la muestra colectiva En y entre geografías, que trata en términos muy sencillos el tema de la movilidad, lo que significa desplazarse por el mundo en el siglo XXI, la idea del mundo globalizado. Además, en Programa C participarán dos artistas emergentes de Bogotá,  Román Navas y Henry Palacios, con la curaduría de Inti Guerrero, en una creación titulada Desarrollo involutivo. 


¿Será entonces un diálogo entre lo que pasa en el mundo contemporáneo y la colección? 


Para nosotros la colección es muy importante, pero hay que pensar en que todo lo que se presente aquí  debe pensar en prácticas artísticas que son muy relevantes para los momentos en que han sido producidas. No se trata de matizar el museo, sino de entender la práctica artística como un espacio donde se la posibilidad de hablar del momento en que se está realizando, y, en ese sentido, me parece increíble que cosas de hace casi un siglo puedan dialogar con cosas que se están haciendo hoy, que no es que se parezcan, sino que la potencia que tienen les permite verse al mismo nivel. 


Vimos que hay exposiciones en las que las obras no están alineadas en un cubo blanco, ¿cuál es la idea de esto?


Una gran parte de la intención museográfica de esta nueva etapa del Museo tiene que ver con hacerlo algo divertido, que la gente venga y la pase bien, que tenga que ver con conocimiento, que te haga pensar a partir de una experiencia que vincule al visitante, que si hay una obra ubicada arriba de la otra haga pensar en otra cosa. Esa manera distinta de ver tiene que ver con una nueva manera de entender. 


El Museo más que una especie de crecimiento en sí mismo está convirtiéndose en una respuesta a lo que Medellín está buscando. Un ejemplo es el cine, si uno quiere ir a cine a ver algo no va a tener que ir ya a las películas comerciales, sino que conseguirá una oferta cinematográfica distinta. Se trata de escuchar mucho a la ciudad y el nuevo Mamm es una respuesta a haber escuchado a la ciudad en el pasado. 


Algunos ven este inicio como una posibilidad de tener un Museo “a la altura” de los más grandes del mundo, ¿cuál es su posición?


Con el crecimiento se asumen muchas responsabilidades. Teníamos un tamaño de Museo que lo ponía en una situación ventajosa, ya que le permitía una flexibilidad en la manera en que manejaba las cosas y ahora, con este edificio, debe responder a expectativas de quien viene y ve que es muy grande, esperando que le responda en producción artística, por lo que vamos a manejar un nivel de profesionalismo muy alto, a la altura del edificio y de otros de este tamaño que hay en el mundo.



Voces

Cuatro curadores compartieron con Palabra y Obra sus visiones de lo que deberá tener presente el Mamm en sus contenidos. 


Félix Ángel


Artista, curador, exdirector del Centro Cultural del Banco Interamericano de Desarrollo.


“El Museo se enfrenta a un doble desafío. El público de la ciudad necesita urgentemente ser educado sobre el acaecer de las artes modernas y contemporáneas, y las que han aportado la ciudad. Es un proceso en el que hay que recuperar cuarenta años para estar al día. La investigación es área prioritaria para acumular el acervo que respalde las decisiones  no sólo curatoriales. Así podría desarrollar una voz propia que defina su personalidad  en el concierto de instituciones dedicadas en el país al arte, elaborando propuestas con la idoneidad que a ninguna otra institución le corresponde dado el mandato que ha elegido; y de esa forma, construir un puente -que todavía no posee-, con el ámbito internacional”.  


Óscar Roldán 


Excurador Mamm, director de Extensión Cultural de la Universidad de Antioquia. 


 


“El gran reto está en conciliar una programación de alta calidad que articule de manera efectiva, propositiva y absolutamente cordial, el ámbito internacional con el local.  Una dinámica en la que el arte local tenga la posibilidad de encontrar pares en lo internacional. Como es el Museo de Arte Moderno de Medellín, debe generar investigación, conocer los procesos nacionales, evidentemente antioqueños, modernos y contemporáneos para buscar su proyección internacional”.


Alberto Sierra



Fundador Mamm, director de la Galería de la Oficina.


“Ahora debemos pensar en que el Museo llegue a un punto muy alto, ya comenzó a demostrar que no es sólo para mirarnos nosotros sino que debe puntualizar en la observación de lo que pase afuera. Una parte del Museo va a exigir una investigación muy seria sobre los artistas que viven en la ciudad y tener conciencia de lo que tenemos, sin caer en ese exceso de estarnos mirando  el ombligo”.


Aníbal Vallejo


Artista, excurador del Museo de Antioquia. 


“El Museo por nacimiento tiene marcado todo lo contemporáneo, lo moderno, lo no objetual, esto es lo que ha abierto espacios. Lo que me parecería más versátil es incorporar esos dos lenguajes de forma simultánea, porque no podemos perder la historia del Museo, ni ignorar los cambios que se están dando”.