Columnistas

La evaluación diagnóstica formativa: Acuerdo entre Fecode y el MEN
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
25 de Agosto de 2015


La semana pasada la ministra de Educación y el presidente de Fecode dieron a conocer a la opinión pública los acuerdos alcanzados en el tema de la evaluación de los docentes.

e-mail: carlos.soto@udea.edu.co


La semana pasada la ministra de Educación y el presidente de Fecode dieron a conocer a la opinión pública los acuerdos alcanzados en el tema de la evaluación de los docentes. Este anuncio que tuvo como garantes a los rectores de las universidades Pedagógica Nacional, Antioquia y Distrital, representa un anuncio importante por sus alcances y cambio en la mirada sobre el papel de la evaluación.


El mecanismo que venía utilizando el MEN para evaluar a los profesores estaba centrado en una prueba escrita, la cual no era superada por la mayoría de los docentes y que por consiguiente limitaba las posibilidades de ascenso, reubicación y una mejor remuneración para los profesores. El cambio concertado incluye la evaluación de la práctica pedagógica que realiza el docente en el aula de clase y que tendría un peso en la evaluación del 80%. El 20% restante lo constituye la evaluación del desempeño docente a cargo del director o rector de la institución educativa, la evaluación de los estudiantes y una autoevaluación realizada por el propio profesor.


Este reconocimiento sobre la importancia de las prácticas docentes, como el factor más importante en la evaluación profesoral, está en la misma línea de discusión que, desde los lineamientos para la formación inicial de los profesores, ha puesto el MEN como elemento de calidad de los programas de pregrado en educación. Propone el MEN que las prácticas docentes o pedagógicas tengan una ubicación central en la formación de los profesores, iniciando en los primeros semestres y aumentando su presencia y complejidad a lo largo de la formación del futuro profesor.


Este nuevo modelo de evaluación permitirá tener un enorme banco de experiencias documentadas de lo que hacen los profesores, desde el nivel de la educación preescolar hasta la educación media, que además de servir de referente para los profesores en ejercicio, servirá de inspiración para los estudiantes de los programas de pregrado en educación, quienes podrán apreciar en “vivo” cómo trabajan sus futuros colegas en diferentes ambientes educativos, en diferentes medios socio-culturales y en diferentes contextos rurales y urbanos.


Para los investigadores, este acervo documental y fílmico de las prácticas docentes de profesores novatos y experimentados, se constituye en una fuente valiosa de indagación. El estado de desarrollo de metodologías de investigación cualitativas y la diversidad de enfoques etnográficos y de corte antropológico sobre la acción docente permiten un acercamiento al estudio de los procesos de enseñanza y aprendizaje de los profesores exitosos, los cuales debidamente documentados pueden servir a las facultades de educación para usarlos como referentes de trabajo con los profesores en formación.


Colombia cuenta con un potencial importante de profesores con un gran acumulado de su ejercicio profesional docente que merece ser estudiado, valorado y sistematizado; el nuevo modelo de evaluación concertado entre Fecode y el MEN tiene la virtud de poner la discusión en las prácticas pedagógicas y con esto revive la esencia del movimiento pedagógico que fue clave en los años 80 y 90 para consolidar la pedagogía como disciplina fundante en la formación de los profesores.


Sin proponérselo el nuevo modelo de evaluación docente pone en cuestión el ingreso libre que tienen los profesionales no docentes al magisterio oficial; es evidente que la formación docente no se puede suplir con un diploma en pedagogía o un posgrado sea este en educación o en una disciplina o área de conocimiento; la formación de los profesores conlleva la vinculación de los mismos con la pedagogía como disciplina fundante y su poder reflexivo sobre la práctica docente.


Poner a funcionar un modelo de evaluación centrado en las prácticas de los docentes requerirá de un gran esfuerzo para la nación, en la medida que el magisterio colombiano oficial está cerca a los 340.000 profesores y la evaluación de cada uno de estos requerirá de un dispositivo que pasa por la documentación de la experiencia docente, la filmación de las clases, el juicio crítico de pares, en este caso los mismos colegas del profesor, y procesos de retroalimentación que se constituirán en planes de mejora para implementar por los propios profesores y en programas de formación continua que deberá proponer y financiar el MEN con el acompañamiento de las facultades de educación. No obstante, el esfuerzo vale la pena y tendrá un gran impacto en el aprendizaje de los niños y jóvenes y en la calidad de la educación.