Mundo deportivo

Ibargüen, absolute supremacy
Ibargüen, supremacía absoluta
25 de Agosto de 2015


Caterine Ibargüen no se cansa de subir a lo más alto del podio en las diferentes competencias a las que asiste. Ayer, la bicampeona mundial, hizo sonar las notas del himno nacional de Colombia en el “Nido de Pájaro”.



Caterine Ibargüen también ha obtenido varias medallas en Juegos Sudamericanos. Hasta el momento suma un total de cinco medallas de oro, tres de plata, y cinco de bronce.

Fotos EFE

Redacción/Agencias


La atleta antioqueña Caterine Ibargüen revalidó ayer en Pekín su título mundial en el triple salto con una marca de 14,90 metros que le dio su vigésima novena victoria consecutiva en una racha triunfal que emprendió después de la final olímpica de Londres 2012.


Ibargüen se fue de los Juegos Olímpicos de Londres con la medalla de plata colgada y una notable marca de 14,80 pero derrotada por Rypakova, que saltó 14,98. Nadie ha podido con ella desde entonces, y acaban de cumplirse tres años de aquella final olímpica.


Caterine llegó a Pekín con 31 años, los títulos mundial y panamericano, y 28 victorias consecutivas, invicta a lo largo de 36 meses y medio, aunque, curiosamente, segunda en la lista mundial del año, por detrás de la rusa Ekaterina Koneva.


La nacida en Apartadó, Antioquia, tomó el mando de la prueba en su primer salto, de 14,47 metros y ya no abandonó su posición de privilegio. En el segundo, con la complicidad del público, que batía palmas a petición suya, se alargó hasta los 14,80, con medio metro de viento frontal. Bajó a 14,54 en el tercer turno, en el que se le acercó peligrosamente Hanna Knyazyeva-Minenko con 14,78.


Espoleada por Hanna, quien fue cuarta en Londres todavía como ucraniana, Caterine voló hasta los 14,90 en el cuarto intento, marca que le bastó para retener el título obtenido en Moscú en 2013. Luego se relajó (13,93 en el quinto) y cerró con 14,70, superando a Koneva, líder mundial del año, que finalizó séptima.


La sonrisa de Caterine ilumina a toda Colombia, país que llena de gloria con cada uno de sus saltos.

 

La israelí de origen ucraniano Hanna Knyazyeva-Minenko obtuvo la medalla de plata con una marca de 14,78 y la kazaja Olga Rypakova, campeona olímpica y última atleta que venció a la colombiana, se llevó la presea de bronce con los 14,77 metros de su último salto.


Cobró revancha en Pekín


Coincidencialmente, en este mismo escenario la antioqueña estuvo a punto de poner simbólico punto final a su carrera deportiva en 2008, pero años después fue la misma capital china la que la ratificó como reina indiscutible del salto triple mundial.


Poco queda de la Ibargüen que quiso dejar para siempre el deporte en 2008, cuando competía en salto de altura pero no consiguió la marca necesaria para los Juegos de Pekín, en la atleta que ayer, en ese mismo estadio del Nido de Pájaro que tanto anhelaba pisar entonces, se coronó campeona del mundo por segunda vez.


“No haberme clasificado para esas Olimpiadas cambió mi vida, mi historia deportiva, y quería llegar a este estadio, cosa que gracias a Dios conseguí, conquistándolo”, expresó la atleta que también aseguró que esa espinita de 2008 “quedará para siempre” pero a la vez le ayudó a llegar a su glorioso presente.


“Todo pasa por algo en la vida de uno, y yo estoy agradecida por ese suceso, que quise y que amé. Dios estaba sembrando una nueva historia para mí, y lo acepté”, agregó.


Alimentó su sueño


Caterine Ibargüen escribió ayer una de las páginas más brillantes en la historia del deporte colombiano al conseguir su segundo oro en unos Mundiales, algo que la acerca a la leyenda y alimenta el sueño que siempre tuvo de incluir su nombre “en el libro de los grandes resultados del atletismo”.


“Para eso trabajé, me siento muy orgullosa de ese trabajo y estoy muy agradecida”, destacó la saltadora.


Sobre el secreto de tres años de imbatibilidad, la colombiana aseguró que eso “está en la sangre, en las ganas que tengo de triunfo”.


Y en cuanto al futuro, los Juegos de Río son uno de los grandes objetivos. “Es la cereza que le falta al pastel, y seguiré trabajando para ello”, afirmó.


A mejorar


La otra cuota colombiana en el salto triple Yosiris Urrutia terminó ubicada en la décima posición al obtener como mejor marca un salto de 14.09 metros.


Al final de la prueba, la deportista confesó que no estaba muy contenta con el resultado, pero seguirá trabajando para mejorar.


“Se ha trabajado para hacer más, esperaba una mejor marca y no se pudo lograr, ahora seguiremos trabajando para mejorar los resultados”, manifestó la deportista.




Otros campeones

El keniano Ezekiel Kemboi, con su cuarto título en 3.000 m obstáculos y la jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce, con el tercero en 100 metros, acapararon el protagonismo en la tercera jornada de los Mundiales de atletismo. 


Fraser-Pryce se convirtió en la primera atleta de la historia que conquista tres veces el título mundial de la distancia, en una exhibición de 10.76 segundos que le permitió relajarse en los últimos metros.


Dafne Schippers, campeona de Europa y única atleta de raza blanca presente en la final, se quedó con la medalla de plata y nuevo récord de Holanda (10.81). El bronce fue para la campeona estadounidense Tori Bowie, con 10.86.


En la final de obstáculos, Ezekiel Kemboi, dos veces campeón olímpico, logró su cuarto título mundial consecutivo y la séptima medalla seguida, pues ya tenía tres platas en esta competición.


Kemboi, ganador con 8:11.28, superó a Conselsus Kipruto (8:12.38), Brimin Kipruto (8:12.54) y Jairus Kipchoge Birech (8:12.62).


La sorpresa de la jornada la dio el saltador de pértiga canadiense Shawnacy Barber, al dar un salto de 5,90, superando al defensor del título, el alemán Raphael Holzdeppe, y al plusmarquista mundial, el francés Renaud Lavillenie.