Nacional

La quebrada relación de Santos con Santos
Autor: Redacción EL MUNDO
13 de Agosto de 2015


El Presidente no “imagina” a su primo Pacho en la alcaldía de Bogotá.


Foto: Cortesía 

Imagen de http://www.infolatam.com/

Es muy posible que si Pacho Santos gana la alcaldía Mayor de Bogotá, las relaciones entre el Gobierno Nacional y la capital del país serán muy difíciles. Tan complejas como las del mandatario Juan Manuel Santos con su primo hermano.


Atrás quedaron los años en que ambos trabajaban de forma armónica por el bienestar del periódico de la familia, el diario El Tiempo. Cuando el Jefe de Estado renunció para dedicarse a la política, Pacho respaldó un fuerte editorial en el que se anunciaba que esa decisión implicaba que no habría una puerta giratoria.


Paradójicamente, Pacho después también abandonó el periodismo para dedicarse a la política. Fue designado por Álvaro Uribe Vélez como su fórmula vicepresidencial. En aquellos ocho años volvieron a trabajar juntos aunque en esta ocasión ya no de manera tan sincronizada como cuando compartían sala de redacción.


Santos salió del ministerio de Defensa y se hizo designar candidato único por el partido de La U a la presidencia, aprovechando la circunstancia de que la Corte Constitucional declaró improcedente que Uribe estuviera un tercer período en la Casa de Nariño.


A partir de ese momento, las fisuras existentes empezaron a abrirse cada día más. Pacho ha dicho que él pertenece al grupo de millones de colombianos que se sienten traicionados por Juan Manuel quién, al llegar a Palacio, en lugar de continuar la ofensiva militar optó por apostarle a la vía de la negociación con las Farc.


La distancia entre ambos es sideral. Al punto que produjo una ruptura en la familia. De hecho, en ésta se han visto involucrados otros de sus miembros.


Así, por ejemplo, a través de la red social twitter Martín Santos, hijo del presidente, ataca a Pacho. Este, por su parte, la toma contra Enrique, hermano del mandatario, y quien ha tenido un rol importante en el proceso de paz.


Incluso en cuestiones de agenda política de temas sociales, ambos se confrontan. En esto días, por ejemplo, el presidente aboga por la despenalización de la droga porque cree que la guerra contra ésta fracasó. A la pregunta ¿Ha pensado en la despenalización de la droga para el consumo? “Es una alternativa que podemos discutir. No estoy contra ninguna fórmula que sea efectiva. Y si el mundo decide legalizar y cree que así se reducen la violencia y la criminalidad, yo podría acompañar eso”, respondió Santos.


Pacho, en contravía de lo que hacía en su juventud que incluso lo llevó a ofrecer un reportaje para una revista extranjera fumando un cacho de marihuana, pelea por su prohibición. “¿Qué será lo primero que haga si es alcalde?”, le preguntó recientemente la periodista María Isabel Rueda: “Organizaré una consulta o un referendo para preguntarles a los bogotanos si quieren prohibir la dosis personal de droga. Y haré una campaña para que la gente conteste que sí. La droga está acabando con esta ciudad”, respondió.


Este jueves las diferencias entre ambos saltaron otra vez. En entrevista con RCN La Radio, el Jefe de Estado dijo que no ve como alcalde de Bogotá a Pacho Santos. Pero incluso fue más allá: “No veo a Pacho Santos como alcalde de Bogotá…no me lo quiero imaginar”, señaló irónico.


Entonces, Pacho le lanzó una ráfaga de trinos: “(Juan Manuel Santos) es corto de imaginación. No se imagina una ciudad gobernada con hechos y no con promesas incumplidas”; “Es corto de imaginación. “No se imagina un gobierno que dialoga con el pueblo y no solo con sus amigos”; es corto de imaginación. No se imagina una ciudad con la primera universidad digital gratuita”. “Es corto de imaginación. No se imagina una ciudad que persigue a criminales y no negocia con ellos”; “Es corto de imaginación. No se imagina una ciudad gobernada sin mermelada”, entre otros.


En defensa de Pacho salió el expresidente Uribe quien dijo que mientras Santos presidente, quería vetar a Santos alcalde, le abría las puertas de la política a los miembros de las Farc, esto por su propuesta de incluirlos en un hipotético ‘congresito’ para avalar los acuerdos que se firmen en La Habana.