Columnistas

¿Futuro de la prensa?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
1 de Agosto de 2015


Hace unos cien años se decía en Nueva York una frase muy curiosa que era: “La radio mata los periódicos”.

Hace unos cien años se decía en Nueva York una frase muy curiosa que era: “La radio mata los periódicos”. Pasaron los años y el dicho era: “La televisión mata la prensa” y hoy se debe decir que las nuevas tecnologías defienden a la prensa pues sigue siendo el medio de comunicación más serio y de total responsabilidad.


La prensa escrita sí ha perdido alguna fortaleza pero al mismo tiempo ha sabido defenderse en sus valores gracias a la credibilidad y a la inteligencia de tomar oportunos cambios. Periódicos muy importantes de Nueva York, Londres, Alemania y Francia han adelantado serios estudios estadísticos que concluyen la conveniencia de que sus editoriales y los artículos de sus colaboradores sean de un máximo de 400 palabras y que deben ser impresos en letra cercana a los 20 puntos y ojalá siempre en tipo de letra Times New Roman.


En el mundo de hoy los grandes e importantes periódicos le piden encarecidamente a sus colaboradores que por favor sigan escribiendo pero que reduzcan el número de palabras y que continúen con sus temas y demás características personales, al mismo tiempo que los dirigentes de los periódicos constatan estadísticamente que no se leen artículos si son muy extensos o en letra muy pequeña. Hay serios estudios estadísticos que demuestran que cada artículo debe ser acompañado de una buena fotografía de su autor, al mismo tiempo que se recomienda que tales fotografías deben cambiarse y adecuarse al tema que trata quien las escribe.


Concretamente, estudios estadísticos en Londres comprueban que la estrategia de cada autor debe acomodarse a los siguientes principios: iniciar con un claro planteamiento del tema básico, que puede ser con teorías en favor o en contra, luego sugerir críticas o alabanzas al tema para enseguida anotar fundamentos teóricos muy serios y todo ello acompañado de principios de claridad, concisión y precisión. 


Obedeciendo a las recomendaciones sobre este tema termino anotando frases de destacados personajes. Gustave Le Bon dice: “La abundancia de palabras inútiles es un síntoma de inferioridad mental”. Carol Burnet anota: “Las palabras una vez impresas tienen vida propia”.