Columnistas

Los pecados del mercado de valores en China
Autor: Rafael Bravo
31 de Julio de 2015


El mercado accionario en el Gigante de Oriente viene cayendo estrepitosamente en las últimas semanas luego de haber subido a niveles sin precedentes.

El mercado accionario en el Gigante de Oriente viene cayendo estrepitosamente en las últimas semanas luego de haber subido a niveles sin precedentes. En tan solo doce meses las transacciones en las bolsas chinas agregaron un valor equivalente a 6.5 billones de dólares, un incremento nunca antes alcanzado en dólares. Su economía bajo el híbrido comunismo-capitalismo de mercado ha demostrado un poderío y crecimiento que le va a permitir equipararse a los Estados Unidos en los siguientes años. No obstante, la historia reciente como economía capitalista es muy corta: solo en los 80 hubo una aperturaal comercio exterior y la inversión, mientras que sus mercados accionarios apenas comenzaron en la década del 90.


Los shocks de las bolsas chinas no son nada novedoso. El 2007 marcó una de las mayores alzas para luego caer en vísperas de los Juegos Olímpicos de Pekín, liquidando al año siguiente ( 2008 ) cerca del 66 por ciento de las ganancias acumuladas a través del mercado de acciones. Asimismo, el boom se ha visto impulsado por inversionistas sin educación ni experiencia que se dejan llevar por la ilusión del dinero fácil en un mercado volátil e incierto. Contrario a los Estados Unidos y Europa, China tampoco cuenta con una gama amplia de firmas profesionales de portafolio.


El gobierno de ese país ha reaccionado al pánico bursátil bajando las tasas de interés, relajando su política monetaria, congelando las ofertas públicas, amenazando a los traders de ventas a corto y forzando a las compañías estatales a comprar acciones. Lo anterior pone al estado chino a participar de un enorme portafolio como única manera de frenar la caída de los mercados. Incluso en una desesperada movida, por primera vez autoriza a los inversionistas a usar sus viviendas como garantía colateral para adquirir préstamos en la compra de acciones.


La desaceleración de la economía es un ingrediente adicional a la crisis accionaria. La propiedad raíz que en su momento sirvió como depósito de riqueza para las nacientes clases media y alta, ha sufrido sus propias correcciones. El mundo de los negocios está a la expectativa de los resultados de las medidas adoptadas por las autoridades con la esperanza de que los mercados se estabilicen. Si el desplome continua, muchos inversionistas perderán sus ahorros. La cadena CNBC mostraba como un pequeño agricultor chino le apostó al mercado de acciones, viendo como sus ahorros de toda la vida se habían evaporado en corto tiempo.


Mientras tanto Wall Street y los mercados europeos se contagiaron del virus chino con una baja importante a comienzos de semana. A su vez los mercados de divisas y materias primas al parecer no están convencidos del discurso tranquilizador del gobierno chino. El BloombergCommodityIndex que sigue la evolución de los principales productos primarios como el petróleo, oro, cobre, maíz, soja y caña de azúcar cayo a los niveles de 1991. 


Las implicaciones ya se dejaron ver en las economías emergentes que debieron ajustar sus presupuestos a la baja. El tipo de cambio del real brasileño y el dólar se cotiza a su nivel más bajo en 13 años. El peso colombiano al alza ha roto los records de más de 10 años, así como la rupia india y el peso mexicano. Un escenario complejo para muchas economías que disfrutaron de la bonanza china.