Fútbol en el Mundo

First pawing at the title
Primer zarpazo al TÍTULO
29 de Julio de 2015


El estadio Universitario, de Monterrey, será hoy sede del primer capítulo de la final de Copa Libertadores (8:00 p.m.); la vuelta se jugará en el Monumental, de Buenos Aires, el próximo 5 de agosto.


Foto: EFE 

Andre Gignac también quiere ser el primer francés que gana la Copa Libertadores.

EFE


Tigres, que pretende ser el primer campeón mexicano de la Copa Libertadores, recibe hoy al River Plate, que va por su tercer título en el torneo, en el partido de ida de la final que se disputará en el estadio Universitario.


El duelo entre Tigres y River Plate será la tercera final de la Libertadores que tenga a un equipo mexicano como protagonista luego de que la jugaron y perdieron el Cruz Azul en 2001 y Chivas de Guadalajara en 2010.


Tigres, uno de los equipos de mayor poder económico en el fútbol mexicano, cumplió una excelente temporada en esta edición de la Libertadores y para las finales hizo fuertes apuestas con fichajes costosos para buscar ser el primer mexicano en ganarla.


Con el brasileño Ricardo Ferretti en el banquillo, Tigres sacó la cartera para llevar a sus filas al francés Andre Gignac, convertido en uno de los futbolistas mejores pagados de la liga mexicana, y clave en la victoria sobre el Internacional en las semifinales.


Además de tener al uruguayo Egidio Arévalo, al argentino Damián Álvarez y al brasileño Danilinho, Tigres repatrió de Europa al mexicano Javier Aquino, la única duda que tiene el entrenador para el juego de esta noche.


El objetivo de los Tigres en el primer partido de la final será construir una ventaja que le permita plantearse con tranquilidad su viaje a Argentina para el capítulo final y para eso no podrá reservarse nada.


“No debemos guardarnos nada y tampoco pensar más allá, hay que ser inteligentes y tratar de ganar en nuestra casa; sabemos que es medio tiempo y que son 180 minutos”, aseguró Jorge Torres Nilo, defensa de los Tigres.


River Plate será un rival difícil ya que a su fortaleza como pilar del fútbol argentino y sudamericano, se le suman las ilusiones de su plantilla por ser campeón de la Libertadores por tercera ocasión.


“Es algo que estamos esperando desde hace mucho tiempo, le tenemos un respeto muy grande al rival, pero también tenemos una confianza grande porque estamos haciendo bien las cosas y esperemos que las cosas nos vayan bien”, dijo Javier Saviola al llegar a Monterrey.


El equipo argentino jugará su quinta final de Libertadores después de haberla ganado en 1986 y 1996, y de perderla en las ediciones de 1966 y 1976.