Columnistas

Y en Roma las cosas eran así
Autor: Mariluz Uribe
20 de Julio de 2015


El hablar el otro día sobre Grecia, me llevó a recordar algo sobre ROMA, pues su civilización siguió a la griega, y de ella tomaron bastantes filosofías y mitologías.

El hablar el otro día sobre Grecia, me llevó a recordar algo sobre ROMA, pues su civilización siguió a la griega, y de ella tomaron bastantes filosofías y mitologías. Los romanos además como que se la pasaban en bacanales, inventos del dios Baco, de donde seguro salió la  palabra de moda “bacano”.


Bueno, no era raro que en aquella alegre Roma, de maravilloso clima, con civilizaciones provenientes desde sus propios antepasados etruscos, hasta sus diversos vecinos, fueran cosas comunes hacer sexo con la mujer ajena, o  con alguien del mismo sexo, o con sus propios esclavos (prisioneros extranjeros).


De esta barahúnda emergió el nuevo trabajo de los probadores de comidas y bebidas porque lo que se usaba para salir de cualquiera que estorbara, era envenenarlo. En una elegante piedra hueca, que parecía ser un adorno del anillo, se cargaba el arsénico que en un revolotear de manos, se dejaba caer en las copas de las víctimas, por eso nadie bebía  ni comía hasta que el especializado sirviente, siempre de pie detrás de su amo,  hubiera probado. 


En la Roma de pocos años después de Cristo fue común arrojar cristianos a la Arena del Circo para que las fieras los devoraran. Curiosamente las fieras evitaron saborear al profeta Daniel, interesante caso.


También se acostumbraba lanzar a la tal vez ya sucia arena del Circo,  a los gladiadores para que guerrearan entre ellos, unos  jóvenes medio en cueros, cubiertos por el casco y el manejo del escudo, armados de sables o espadas, que hacían venías ante mandatarios y damas diciendo:  “Los que van a morir te saludan”. Pues debían luchar hasta que alguien cayera muerto.


Aparte es interesante contar que el ejército más aguerrido y temible era el que estaba compuesto, únicamente de homosexuales que eran los más machitos pues para lucirse ante sus compañeros  preferían pelear hasta la muerte para que estos no los vieran acobardados o huyendo.


Cuando Nerón quemó Roma se sentó en la escalinata de su palacio a tocar música en su lira, le gustaba hacer “show” a toda hora. Nerón era una fierita, degolló a su madre Agripina que bastante le alcahueteó  pues él había quedado como como rey de Roma a los 17 años, guiado por el filósofo Séneca y el general Burro! Más tarde repudió e hizo matar a su mujer Octavia.  Se dedicó a parrandear con los libertos (esclavos liberados). Después de quemar a Roma echó la culpa a los cristianos y ordenó la persecución contra ellos. 


Sin embargo tenemos que terminar contando que estos alocados pero emprendedores  romanos, finalmente ayudados por sus vecinos y antes enemigos, los germanos, fueron dueños de Europa, formando lo que se llamó EL SACRO IMPERIO ROMANO-GERMANICO. Algo parecido a lo que hoy es la Unión Europea, aunque algunos países como Gran Bretaña no han unificado su moneda con el Euro, ni se han resuelto a dejarnos entrar sin Visa...


Nota: Por otro lado no nos sorprendamos de que en la segunda guerra mundial 1939-1945 los italianos fueran aliados de los germanos, sus viejos amigos y colaboradores. Después de la guerra, por allá en los años 50, el entonces derruido Circo o Arena romana, presentado a los turistas como Coliseo, fue el sitio de vivienda preferido por los gatos, lugar que les encantaba a estos, para llevar a cabo la culminación de sus deseos, para dormir, comer o hacer sus necesidades. Obviamente como cualquier ¨mortal¨, pero a la luz del turista y su cámara. 


Psicóloga PUJ y Filóloga U de A