Economía

Peace alone does not guarantee economic growth
La paz sola no garantiza crecimiento económico
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
20 de Julio de 2015


En opinión del académico Luis Guillermo Vélez, la clave sería de recuperación de la seguridad, y que se imponga el monopolio de la fuerza del Estado en todas partes y mejore el coeficiente de inversión del país. Así, entonces la economía va a crecer


Foto: EFE 

En los diálogos de paz de La Habana se han tocado temas económicos como el desarrollo rural.

"La paz nos empujaría el crecimiento, en promedio, entre 1,5 y 2% de por vida”, indicó el presidente Juan Manuel Santos en un discurso reciente. Sin embargo, los economistas señalan que en términos económicos la paz no es garantía de crecimiento, más bien tendrá costos importantes en un principio e igual se requieren inversiones para mejorar la competitividad del país.


“Por ahí se han hecho trabajos que hacen estimaciones sobre esto y al Gobierno le gusta hacer propaganda al respecto, pero nadie sabe la metodología que emplean”, afirma el profesor de Historia Económica de Colombia y Pensamiento Económico de la universidad Eafit, Luis Guillermo Vélez. Sin embargo, no duda en afirmar que, independientemente de eso, la firma de la paz “mejorará las condiciones de seguridad del país y eso puede ayudar”.


Hay aspectos positivos y otros que en materia económica pueden resultar negativos, señala el analista Giovanni Montoya Aldawe del Grupo Ágora. Los positivos: se aclimata la condición de riesgo-país, es decir va a haber una mejor percepción de Colombia por parte de los inversionistas generando una posible mejora de los flujos de capital hacia el país, también bajaría la prima de riesgo, “con lo que tendríamos que pagar menos por los capitales que traigamos del exterior”.


En el lado negativo, señala, hay un impacto sobre el tema presupuestal porque todos los proceso de reinserción a la vida civil y todos los procesos relacionados a la negociación de la paz tienen un costo no sólo en el momento de la implementación, sino en lo que tiene que ver con el mantenimiento de esa situación en el tiempo.


Agrega el investigador de Ágora: “También hay un elemento negativo respecto a los líderes de la guerrilla, relacionado con las decisiones ha que se llegue respecto a ellos. En caso de que se perciba que las actitudes frente a estos líderes no son las más duras puede haber desconfianza política en el resto del mundo, lo que también redunda en efectos económicos negativos a mediano plazo”. 


Para Munir Jalil, economista jefe para la región andina del Citibank, definitivamente cualquier mejora gracias a la paz vendrá por el lado de la percepción, sin embargo no cree que los mayores gastos tengan que ver con los desmovilizados.


“Cualquier mejora se va a dar por el lado de la percepción, que se traduciría en más inversión, y luego habría crecimiento. Si se mira por sectores económicos, ¿cuáles podrían tener beneficios? Un poquito agricultura, un poco petróleo y minería, y turismo. Pero no se logra de la noche a la mañana, igual hay que hacer una estrategia, carreteras, puertos, etc. No es que ya firmé la paz y de una se va a sentir el crecimiento”, afirma Jalil. 


En lo que concuerda el profesor Vélez: “A la larga todo depende de la inversión”.


Apunta Jalil, que por el contrario el impacto inicialmente va a ser hasta negativo, porque inmediatamente firmada la paz va a haber gastos. “La desmovilización es lo más barato, el problema está en cómo atendemos económicamente a las víctimas, cómo reparto la tierra, ese tipo de cosas generarán los mayores costos. Hoy en día hay registradas 6,5 millones de personas como víctimas, entonces cómo se van a resarcir y cuánto se le va a dar a cada una”. 



Costo de la guerra y la paz

Según el estudio ¿Cuánto nos cuesta la guerra? de Juliana Castellanos, docente del Politécnico Grancolombiano, publicado en 2013, sólo el gasto directo en el sector defensa en el período 2003-2013 fue de $220 billones. Son básicamente los recursos destinados para sueldos (de más de 400.000 hombres), logística, intendencia y armamento.


Entre noviembre del 2004 y julio del 2012 se pagó a desmovilizados 190.691 millones de pesos por ayuda humanitaria, beneficios de retorno y ubicación.


La publicación señala que los 2.788 exintegrantes del ‘Bloque Minero’, que operó en Chocó, Risaralda y parte de Antioquia, recibieron 17.673 millones de pesos.


El estudio señala, por otra parte, que el proceso de paz de El Salvador, un país mucho más pequeño que Colombia, tuvo un costo de 21.500 millones de dólares.