Mundo deportivo

El triunfo pagó el sufrimiento
17 de Julio de 2015


El ciclista italiano Ivan Basso recibió ayer el alta y dijo encontrarse bien y feliz por volver a casa tras ser operado en Milán “con éxito” del tumor testicular por el que se retiró del Tour de Francia.


Foto: EFE 

Con su  épica victoria y el descuento de ayer, Joaquim Purito Rodríguez se ubica decimoquinto en la general a 13:45 del líder.

Carlos de Torres-EFE


Sufriendo, apretando los dientes, en un ascenso casi inhumano, Joaquim Purito Rodríguez (Katusha) se transformó en un gigante en la etapa reina de los Pirineos y bajo un aguacero firmó en solitario su segunda victoria en la presente edición, en una jornada en la que los favoritos entraron juntos y Chris Froome conservó el maillot amarillo.


El recital fue esta vez de Purito, de 36 años, haciendo buena una escapada de 170 kilómetros que le llevó a la gloria en la cima de Plateau de Beille, donde celebró eufórico su doblete.


Después de conquistar el Muro de Huy el catalán perdió sus opciones en la general, pero no su ambición por seguir logrando hazañas. Cinco años después de estrenar su palmarés del Tour en Mende, apareció de nuevo brazos en alto bajo el diluvio, repartiendo besos, en una nube. Era el conquistador de la etapa reina pirenaica, de 195 kilómetros, con puertos míticos como el Aspin, el Col de La Core o el de Lars.


Purito llegó al Plateau de Beille con más de un minuto de adelanto sobre dos de los 23 corredores que se escaparon en el kilómetro 30: el danés Fuglsang (Astana) y el francés Bardet (Ag2r).


Por la mañana había anunciado que iba por la etapa. “Me voy a meter en la escapada y si llega al puerto final lo intentaré”.


Era una cita para que los favoritos mostraran sus cartas. Había temor por si Froome finiquitaba del todo el Tour, también interés por ver la reacción de la oposición. Había etapa idónea, puertos y subida final para intentar asaltar al líder.


Pero la cita más esperada de Pirineos sólo sorprendió por la tormenta de lluvia y granizo que se desató en los últimos kilómetros. En la carretera sólo tímidos intentos de sedición reducidos por el Sky, cuyos corredores protegieron a Froome hasta el último metro.


Si pasaba algo, tenía que ser en el ascenso de 15 kilómetros a Plateau de Beille, exigente y endurecido por la tormenta, a veces de granizo. Pero entre Richie Porte y Geraint Thomas el maillot amarillo quedó blindado de principio a fin. El Tinkoff, de Contador, trató de quitarles el volante a los británicos, pero tan sólo lograron quemar a Rafal Majka.


Saltaron todos en busca de la sorpresa, y todos fracasaron. Se animó primero Contador a nueve de meta, luego Nibali, más tarde Valverde y Quintana en dos ocasiones, pero sólo redujeron a Porte. Aún quedaba Thomas, indestructible en la labor de gregario.


Tocado en su orgullo, un Froome más conservador que en La Pierre Saint Martin, arrancó a dos de meta, sin la chispa de aquella etapa. No se iba nadie. Quintana lo controló. Así que los favoritos firmaron tablas.


“Me sentí bien, traté de atacar varias veces, y Valverde atacó una vez más. El Sky tiene un buen equipo y Froome ha demostrado que está muy fuerte, pero es humano y tendrá algún día malo. Vamos a seguir intentándolo”, comentó Quintana en meta.


“La etapa fue difícil, con calor por el día y lluvia en el final. Pero teníamos buenas piernas y buenas sensaciones y había que intentarlo. También otros, como Alberto Contador y Vincenzo Nibali. Pero han aguantado, se les nota muy fuertes”, agregó.


“Aún seguimos soñando. Alejandro Valverde lo ha hecho muy bien, está en buena condición, trataremos de aprovecharlo”, señaló el colombiano.