Columnistas

El desafío a Monsanto
Autor: Guillermo Maya Muñoz
29 de Junio de 2015


El abogado Steven Druker, director ejecutivo de Alliance for Bio-Integrity, dirigió una carta a Robb Fraley (PhD), jefe de la división Tecnológica de Monsanto (19 de mayo de 2015), conminándolo a que Monsanto retire del mercado los alimentos genéticamente modificados (AGM), dada la extensa evidencia que demuestra los riesgos inaceptables que trae consumirlos.

Monsanto respalda su proyecto de producir AGM en las declaraciones de la Junta Directiva de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (Aaas). Sin embargo, estos científicos pasan por alto el hecho de que varias organizaciones respetables no están de acuerdo con estas afirmaciones y la evidencia presentada, como la Asociación Británica de Medicina, la Asociación de Salud Pública de Australia, y la Sociedad Real de Canadá. Esta última “declara que es “científicamente injustificable” presumir que los AGM son seguros”. Por  su parte, el British Medical Journal, sostiene que “se necesita más investigación para demostrar que los AGM son seguros para las personas y el medio ambiente y que ofrecen beneficios reales sobre los alimentos tradicionalmente cultivados”.


El mismo Druker en fecha reciente publicó el libro Genes alterados, Verdad Retorcida (2015), en donde desnuda al imperio de los AGM. 


Monsanto afirma que desde que salió el primer AGM (tomate Flavr Savr) en 1994, no se ha probado que existan riesgos para la salud. Sin embargo,  en algunos archivos de la FDA, la oficina que aprueba los alimentos y las medicinas en EEUU, Druker encontró datos alarmantes: “Los estudios realizados en la alimentación de los animales con este tomate modificado concluyeron que había problemas de seguridad que nunca fueron resueltos satisfactoriamente”. Sin embargo, eso no impidió que la FDA procediera como si no hubiera ningún riesgo, y más bien se comportara como una agencia de fomento industrial de los AGM.


Druker sostiene que “el primer producto ingerible de la ingeniería genética (un suplemento alimenticio del aminoácido esencial L-triptófano) ha sido el mayor problema de seguridad que se ha documentado. En 1989 (…) mató a decenas de estadounidenses y seriamente enfermó a miles, e incapacitó permanentemente a muchos de ellos”.


Sobre este hecho, y como respaldo al libro, “el bioquímico Stephen Naylor, quien fue profesor en la Clínica Mayo por diez años e investigó extensamente la epidemia causada por el suplemento alimentario GM de triptófano, ha calificado la discusión de ese trágico suceso, en el libro de Druker, como “la cuenta más completa, uniformemente equilibrado y precisa que he leído””.


Druker demuestra que los AGM representan riesgos en su consumo, que el público ha sido engañado con la información, que muchos  científicos se han prestado para el engaño, las agencias públicas han servido de validadores de los AGM sin tener la suficiente información sobre sus riesgos y menospreciándolos. Incluso, los AGM tampoco son una alternativa a la producción sostenible de alimentos con métodos agroecológicos.


¿Cuál es el desafío de Druker? Que el director de Tecnología de Monsanto le refute punto por punto las acusaciones del libro: “Le reto a leer el libro y a que me envíe una lista específica de las declaraciones inexactas de los hechos que se encuentren en el libro, acompañada de una explicación de por qué la afirmación es errónea y una referencia a la evidencia que corrobora de manera concluyente su reclamo”.


En conclusión, dice Druker, “ambas versiones de la realidad, tanto la de Monsanto como la mía,  no pueden ser correctas, y la gente tiene derecho a saber cuál es válida y cual es ficticia. El objetivo de este desafío es proporcionar de manera clara y concluyente la respuesta”.


Además, ¿Por qué se ataca desde la gran prensa norteamericana, como Washington Post, Time Magazine, Chicago Tribune, LA Times, etc, a la cadena de restaurantes Chipotle porque anuncia que sus productos no contienen AGM y que los ha sacado de su menú debido a que “dadas las preocupaciones en torno a este tipo de AGM y los productos químicos asociados con ellos (glifosato), sentimos que era particularmente importante buscar ingredientes que no sean AGM”?


¿Por qué razones las importaciones de alimentos orgánicos están aumentando en EEUU, al contrario de los AGM, como lo ha anunciado el sitio de noticias económicas y financieras Bloomberg en un artículo de Alan Bjerga, U.S. Forced to Import Corn as Shoppers Demand Organic Food (April 15-2015)?  “Para evitar el uso de productos químicos artificiales y semillas modificadas genéticamente, dijo Laura Batcha, directora ejecutiva de la Asociación de Comercio Orgánico”.


¿En Colombia por qué razones no se exige que los productos que contienen AGM sean etiquetados como tales en advertencia al consumidor, y medida de precaución, como lo exige la Unión Europea? Porque su soberanía nacional la tiene subsumida en los tratados de libre comercio y de inversión. El Estado de Vermont en EEUU fue demandado por el propio Monsanto por una ley estatal de 2014 que exigía el etiquetado.