Fútbol en el Mundo

Colombia and Argentina, a history of confrontation
Colombia y Argentina, una historia enfrentada
Autor: Federico Duarte Garcés
24 de Junio de 2015


En doce partidos disputados a lo largo de la historia de la Copa América, la Tricolor ha obtenido dos triunfos frente a siete de la Albiceleste y tres empates.


Foto: Archivo El Mundo 

Durante la Copa América de Ecuador 1993, Colombia y Argentina se encontraron en dos ocasiones. En ambos partidos, disputados en Guayaquil, sostuvieron sendos empates. En el primero, como parte de la ronda de grupos, igualaron 1-1 con goles de Freddy Rincón y Diego Simeone.

Twitter: @Fededg1989


El 4 de julio, fecha prevista para la final de la actual Copa América de Chile, tiene una connotación histórica para colombianos y argentinos. Para los primeros es el recuerdo del último encuentro en la Copa del Mundo de Brasil ante los anfitriones por los cuartos de final, la mayor instancia que han alcanzado, un día antes del pase a semifinales por el mismo torneo de los gauchos con su triunfo por la mínima frente a Bélgica. Tales sucesos llevan fácilmente al olvido al enfrentamiento entre ambos el 4 de julio de 1999, el último del siglo XX, en Luque, en el segundo compromiso de la Copa de Paraguay, que significó la última victoria Tricolor sobre la Albiceleste bajo un resultado sonoro: 3-0, en un día registrado en los libros de los récords Guinness por los tres penales fallados, cada uno de forma distinta, por el histórico goleador Martín Palermo.


“Estas son cosas que no pueden manejar los jugadores dentro de la cancha. Terminó el partido. Se le acabó la esperanza a Argentina”, comentaba Enrique Macaya Márquez de manera resignada tras este último fallo, el cual se convirtió en la última celebración de los colombianos en la historia reciente de los duelos por Copa América ante el representativo del país más al sur del continente. 


Cerca de un año después, por la cuarta fecha de las eliminatorias al Mundial de Corea-Japón 2002, la Argentina conducida por Marcelo Bielsa le devolvería los tres goles recibidos gracias al doblete de Gabriel Batistuta y al tanto de Hernán Crespo para el 3-1 definitivo que hizo de la anotación de Frankie Oviedo para el empate parcial una mera anécdota. Esto ya marcaba la tendencia de los primeros emparejamientos en la última década dentro del máximo torneo continental.


Si bien para la cita de 2001 que Colombia albergó no tuvo la participación de Argentina, reemplazada por una Honduras ante la cual los Cafeteros triunfaron en semifinales, el 20 de julio de 2004, en una fecha festiva para los colombianos, los argentinos se ‘independizarían’ por completo de ese 3-0 encajado y repetirían la misma dosis gracias a los goles de Carlos Tévez, Lucho González y Juan Pablo Sorín en aquel encuentro disputado en Lima por las semifinales de la Copa América de 2004, la última en que el combinado patrio accedió a esta instancia.


Era sin triunfos


La siguiente ocasión en que se volverían a ver las caras en el marco del campeonato de selecciones más antiguo del mundo sucedería el 2 de julio de 2007, en Maracaibo, por la segunda fecha de grupos de la Copa América de Venezuela. Allí la Argentina dirigida por Alfio el Coco Basile, quien sucedía en el puesto a José Pékerman, tras la destacada actuación del seleccionado en el Mundial de 2006, después del cual Julio Grondona afirmó nunca haberle insistido tanto a alguien para que continuara en el cargo, se encargaría de vencer 4-2 a la Colombia de Jorge Luis Pinto.


A pesar del gol inicial de Edixon Perea, de nuevo Crespo y un Juan Román Riquelme afinado tanto para la definición de cabeza como en su habitual cobro de tiro libre, sellarían esa racha histórica de victorias entrecortada durante la década de los 90s, y que aparecía como una constante durante sus primeras confrontaciones en los 40s, 50s y 60s.


En la primera, registrada justamente en el Campeonato Sudamericano de Chile 1945, Argentina se impuso 9-1 y obtendría hasta allí su séptima corona. Dos años después en Guayaquil cobraría un 6-0 en el que, no obstante, Efraín El Caimán Sánchez sobresaldría como el mejor jugador al impedir de manera notable que la goleada fuera más amplia, lo que motivaría su contratación por el San Lorenzo de Almagro.


Una década después, en el Sudamericano de 1957 jugado en Chile, los argentinos volverían a pasar por encima con un humillante 8-2. De ahí que seis años más tarde, al volverse a ver en el Sudamericano de Bolivia, la resignación surgía como la primera premisa. Sin embargo, en esa ocasión los colombianos plantaron cara a cada gol recibido.


Tras el 1-0 en contra, Carlos Campillo realizó una pared con el Cuca Aceros y al recibir gambeteó al defensa Navarro para rematar a gol ante la presencia del mítico portero Edgardo Andrada, aquel que al lucir la camiseta del Vasco Da Gama recibió el gol 1.000 de Pelé. Luego se produciría el 2-1 que no obstante volvería a ser igualado en una nueva acción en conjunto finalizada esta vez por Aceros.


A falta de cinco minutos el 2-2 se imponía como el resultado más seguro que marcaba un precedente en la historia. Los argentinos pedían el tiempo de manera reiterada y exhibían un cansancio notable sobre la cancha, situación advertida por el asistente técnico de Colombia, Édgar Mallarino, quien permanecía al frente de la raya del campo mientras el entrenador Gabriel Ochoa Uribe lo hacía desde la tribuna del estadio de Cochabamba.


Y aunque Ochoa Uribe le ordenó que llamara a los jugadores a que bajaran para cuidar el resultado, Mallarino hizo todo lo contrario: le indicó a los marcadores de punta que fueran adelante con el ánimo de aprovechar el agotamiento del rival. Sin embargo, César Luis Menotti entró en reemplazo de Óscar Coco Rossi y en dos minutos sirvió dos balones de gol que sellaron el definitivo 4-2, lo que movió al médico Ochoa a suspender a su asistente y no volverlo a dejar al frente del terreno de juego, tal como recordó el mismo Campillo en conversación con EL MUNDO.


Esa fue la única Copa América que disputó. Un año antes había hecho parte del grupo de 40 preseleccionados para el Mundial de 1962, pero una lesión de clavícula le impidió hacer parte de la comitiva a Chile.


Tres años antes, la Saeta Rubia Colombiana, como alguna vez fuera llamado por su parecido físico y goleador a Alfredo Di Stéfano en los años sucesivos de la era dorada de Millonarios, había hecho parte de otra gesta ignorada en el recuento de los duelos históricos ante Brasil: la primera victoria sobre esta selección, 2-0 en el preolímpico de Roma 1959, obtenido en el estadio El Campín, el mismo escenario donde en un amistoso de 1985, de nuevo con el técnico Ochoa a cargo, marcaría un nuevo período para la Selección.


En ceros


“Nosotros los argentinos debemos seguir históricamente como estamos: Argentina arriba, Colombia abajo”, es una de las frases recordadas por los colombianos de Diego Armando Maradona previo al célebre 5-0 que marcó el culmen de un período exitoso, cuyo inicio es fijado por algunos en aquella Copa América de 1987, en la cual los colombianos vencerían 2-1 en la lucha por el tercer puesto a los anfitriones argentinos, vigentes campeones del mundo, comandados por el mismo Maradona, que fallaría solo dentro del área, en posición adelantada, ante Higuita, y que al mismo tiempo sería testigo del trallazo de Gabriel Jaime Barrabás Gómez y del toque del Pibe Valderrama para la definición del 2-0 parcial de Galeano.


Ese mismo 2-1 lo devolvería Argentina en la fase final de la Copa América de Chile 1991. Sin embargo, para la edición 1993 volverían a verse en las semifinales disputadas un 1 de julio, dos meses antes de la histórica gesta en El Monumental, y esta vez los penaltis decidirían el pase a la final del conjunto albiceleste luego de un 0-0 de tensión en los 90 minutos.


Este es el mismo resultado registrado en la última confrontación entre ambos durante la última Copa América 2011 en que los argentinos volvieron a ser anfitriones. Igual marcador es el que dejó el último choque en Buenos Aires por las eliminatorias mundialistas a Brasil, un viernes como el próximo en que la historia está por escribirse.



Impresiones de históricos

Esta semana al ser inquirido por el encuentro entre Argentina y Colombia por el tercer puesto de la Copa América de 1987, René Higuita no se acordó. “Uno sólo se acuerda de los títulos”, alegó para olvidar el 2-1 conseguido en aquel partido. Sin embargo, recordó que en aquella histórica participación “nos fue bien”, y acto seguido comentó que le envía toda su energía a la actual Selección de cara al siguiente duelo con la Albiceleste. Para Carlos el Pibe Valderrama va a ser un partido “bravo”, pero señaló que “este equipo ha demostrado que juega bien al fútbol, entonces tenemos otra oportunidad”.


Por su parte, Freddy Rincón, otro referente de esa generación, señaló que “Argentina no es sólo Messi, por más que sea el referente”.