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El Decreto Municipal 883 de 2015 un avance en asignación de competencias en servicios públicos.
Autor: Carlos Alberto Atehortua Ríos
19 de Junio de 2015


Medellín ha sido un ejemplo nacional en materia de administración pública y la transformación de la estructura de la administración municipal.

Medellín ha sido un ejemplo nacional en materia de administración pública y la transformación de la estructura de la administración municipal,  se convierte en una oportunidad para avanzar en la utilización de instrumentos de gerencia que sin duda repercutirán en el mejoramiento de la calidad de vida los habitantes tanto de la zona urbana, como rural del municipio.


Con la expedición del Decreto municipal  883 de 2015, el Municipio de Medellín avanza positivamente en la definición de un modelo administrativo que le permite intervenir de manera adecuada en el sector de los servicios públicos domiciliarios y las TIC, manteniendo la distinción que se origina desde la Constitución  de 1991 en relación con las funciones de autoridad y la de gestor o prestador de servicios públicos.


Lo primero que debe resaltarse en el Decreto, es que reordena el sector de los servicios públicos y no obstante que reconoce la “autonomía admirativa” de las entidades descentralizadas que prestan servicios públicos, las subordina a los controles de tutela propias de la administración y reitera de manera contundente de que se trata de entidades vinculadas a la administración Municipal.


Sobre este aspecto es necesario resaltar que en el caso específico de Empresas Públicas de Medellín, se ratifica su condición de Empresa Industrial y Comercial del Municipio de Medellín, que tiene plena autonomía frente al Municipio, pero ello no la hace “independiente” del Municipio, pue su condición de entidad municipal la condiciona a actuar en vía al cumplimiento de los objetivos institucionales del municipio.


Pero el mayor avance se tiene en el fortalecimiento de la subsecretaria de servicios públicos, que mantiene la orientación de las políticas públicas municipales sustanciales para el sector que se concretan en siete aspectos específicos a saber:


Primero, es la encargada de establecer las políticas y planes de servicio universal, tanto en servicios públicos domiciliarios, como en los no domiciliarios.


Segundo, es el administrador del fondo municipal de solidaridad y redistribución de ingresos, de cuya orientación depende la asignación de recursos destinados a subsidiar los consumos de los usuarios con menor capacidad de pago en relación con los servicios de agua potable y saneamiento básico.


Tercero, debe promover la constitución, capacitación  y el funcionamiento de los comités de desarrollo y control social de los servicios, que es la manera como de conformidad con la Ley 142 y el Decreto 1429 de 1995, pueden organizarse los usuarios y suscriptores actuales y potenciales de los servicios públicos domiciliarios.


Cuarto, es el encargado de definir el esquema de prestación del servicio de aseo, lo que debe incluir sus actividades complementarias, en particular el aprovechamiento, para lo que se debe tener en cuenta la amplia doctrina de la Corte Constitucional sobre el reciclaje y los derechos de los 


recicladores.


Quinto, él es encargo de la adecuada prestación del servicio no domiciliario de alumbrado público, lo que incluye la expansión de la cobertura de la red y el aseguramiento de la adecuada iluminación de vías y espacios públicos a cargo del Municipio.


Sexto, en adelante ejercerá funciones propias de la autoridad territorial en la coordinación con los prestadores de servicios públicos, del denominado plan de infraestructura de servicios públicos.


Séptimo, es la unidad encargada de promover esquemas organizacionales para la adecuada prestación de servicios de agua potable y saneamiento básico en zonas periféricas urbanas y en las zonas rurales del Municipio, esto es, la prestación del servicio en los casos en que su gestión empresarial no es posible o no 


es eficiente.


Ojalá, con la expedición del Decreto 883, el Municipio de Medellín, pueda mantener de un lado su rol de autoridad a la que le corresponde garantizar la prestación eficiente de los servicios públicos a todos los habitantes del territorio y de otro su rol de prestador de servicios, que es la tarea que le corresponden desarrollar a través de Empresas Públicas de Medellín, Empresas Varias y UNE que en menor o mayor grado no son otra cosa que entidades descentralizadas del orden municipal.